Era ya mediodía. Victorio llegó al hospital luego de darse una vuelta por la empresa, para relevar ciertas actividades y revisar actualizaciones de casos. En la sala de espera, Pablo caminaba de un lado a otro y no tenía una buena cara.
Victorio- ¿Qué pasó que tenés esa cara?
Pablo- (con la respiración agitada) Lo están operando.
Victorio- (apoyando la mano en su hombro) ¿Pero por qué?
Pablo- No sé, se complicó de repente. Algo falló, no sé. Hace como cuatro horas que están ahí adentro…
Victorio- Pero ¿de qué lo están operando?
Pablo- Algo en el hígado que se complico con otra cosa, no sé.
Rocío- (acercándose desde la recepción) Perdón… Hola Victorio. Pablo, recién lo sacaron del quirófano.
Pablo- ¿Y cómo está?
Rocío- Ehh, parece que
Dr.- Pablo… (acercándose) Stéfano está bien… Vamos a esperar a que responda y… Pero por el momento, todo parece estar bajo control.
Pablo- (asintiendo angustiado aún) Gracias, doctor. De verdad.
Dr.- En un momento habilitamos la sala para que entren. Permiso (alejándose)
Pablo- (sentándose, tomando la cabeza entre sus manos) ¿Cuánto tiempo voy a tener que estar acá? Por favor.
Rocío- No debería tomarlo como una carga. (Pablo la miró y bajó la cabeza negando)
Victorio- ¿Por qué no te callas un poco? (sentándose al lado de Pablo) Macho, escuchame… ya nos vamos a ir… y Stéfano se va a ir con nosotros. Todo esto va a quedar como un mal trago. Ya salió, ya está.
Pablo- Vico, ayer casi lo pierdo y hoy de nuevo. ¿Todo el tiempo, todos los días le tiene que pasar algo?
Victorio- Pablo no es decisión de nadie esto, pasa y bueno, ¿qué le vas a hacer? Tenés que aguantar hermano.
Pablo- Ya aguanté mucho… (mirándolo) No tengo ganas de bancar más.
Pablo escondió la cabeza entre sus brazos una vez más para refugiar sus ganas de llorar. Victorio solo atinó a palmear su espalda y masajear su hombro con fuerza.
Rocío había contemplado toda la escena sin disimulo y con cierta compasión. Las cosas no le terminaban de cerrar, pero no era el lugar para preguntar. Desvió la mirada y se fue por el pasillo hasta el ascensor donde entró para bajar. Necesitaba alejarse, demasiada compasión le había tenido, demasiado consuelo quería brindar. Tenía que respirar y enfocarse en su meta. Aunque la curiosidad la mataba, tal vez lo mejor era no saber, tal vez enterarse lo complicaría todo, aún más. La historia de ellos no tenía por qué interesarle, tenía que mantenerse al margen, evitando por sobre todo, cualquier tipo de sentimiento con cualquiera de los dos hermanos y…
-Rocío. Hola.Rocío- ¿Otra vez acá?
-No entiendo por qué te molesta tanto que esté acá… Pero no es el lugar para hablarlo.
Rocío- No te sientas especial, Pauline. No sos el centro de mi mundo…
Pauline- Yo no, pero parece que Pablo sí.
Rocío- No te confundas. Acá Pablo no tiene nada que ver.
Pauline- A mí me parece que sí, mucho más de lo que nadie cree… Es que sos muy obvia. (Sonriendo) Deberías aprender a disimular un poquito.
Rocío- (haciéndole frente de más cerca) No quiero tus consejos. (Pasando por su lado y volteando tras unos pasos) Ah, tu novio está arriba.
Pauline- Ya sé (tocando el botón para llamar al ascensor).
Rocío- Entonces supongo que también sabrás que está mal…
Pauline- (volteando) ¿Cómo mal?
Rocío- (sonriendo) Cierto… Pobre, estando mal… no se va v poner a pensar en vos, ¿no?
Pauline- ¿Vos practicás para ser estúpida?
Rocío- Subí a consolarlo mejor.
Pauline- (el ascensor se abrió) Eso voy a hacer… Lo que vos no podés (entró y presionó el botón del piso correcto).
Rocío no se reconocía cuando la veía, no podía controlar las ganas de bajarla de su ego… y de alejarla de Pablo. No. No, eso no. O al menos eso quería creer. Las cosas en su cabeza estaban cada vez más mezcladas. No era coherente entre su objetivo y lo que hacía, lo que sentía… No, si no sentía nada… Qué complicado era ser ella con pensamientos así.
Pauline- (agachándose frente a él) ¿Qué pasó? (Pablo no la miró) (miró a Victorio buscando una respuesta).
Victorio- A Stéfano lo operaron pero ya está fuera de peligro. Otra vez estamos esperando que responda.
Pauline- (acariciándole la cabeza) Mi amor, yo estoy acá para acompañarte, ¿sí?
Pablo- (mirándola, tomándole la mano) Gracias por volver.
Pauline- (sonriendo, intentando bromear) No me olvido, pero… el amor es más fuerte, ¿no?
Pablo- Perdoname por
Pauline- Ya está, Pablo. Es una pavada… No tengo por qué preocuparme, ¿o sí?
Pablo- (exhaló y negó) No, en absoluto. (Pauline le dio un corto pero tierno beso) ¿No te enojas? Quiero salir a tomar un poco de aire.
Pauline- (negando, contra su voluntad) No, andá. Cualquier cosa te avisamos, ¿sí?
Pablo asintió y, tras levantarse y dar unos pasos, soltó su mano para alejarse por las escaleras.
Pablo los siguió con la mirada, pero luego la fijó de nuevo en el césped verde frente a él. Una voz atrajo su atención sentándose a su lado.
-¿Qué le pasó a ese nene? Pablo lo miró con intención de responder, pero se quedó tieso al verlo.
-¿Qué te pasa, Pablo? Mirá, (sacando dos caramelos de uno de sus bolsillos) mamá y papá me dieron uno para cada uno. Mmm… ¿Me puedo comer los dos? Dale, ¿sí? ¿Sí? Porfa, ¿sí? (Pablo asintió aún asombrado) ¡¡Gracias!! Bueno… me vas a contar (dijo firme mientras saboreaba uno de los caramelos) ¿por qué lloraba?
Pablo- (tartamudeando, con un hilo de voz; sin quitarle la mirada de encima un solo segundo) N-no-n-n-no sé. No sé.
-Uhh, siempre me quedo sin saber nada.
Pablo- ¿Sos vos, Stéfano?
-Jajajaja, no, ¡soy el increíble hulk! ¡Buu! (siguió riendo jocoso, cual niño de 7 años que era).
Pablo- (conmocionado, con los ojos empapados) Sí, sos vos.
Stéfano- (entristeciéndose) ¿Por qué llorás?
Pablo- No… no, no lloro, (con una media sonrisa) no te preocupes.
Stéfano- (sonriendo, quitando la envoltura del otro caramelo) Ah, bueno.
Pablo- ¿Qué hacés acá?
Stéfano- (encogiéndose de hombros) Me aburrí y vine. ¿Qué hacías vos?
Pablo- Pensaba…
Stéfano- ¿En qué?
Pablo- (exhalando) En la vida… En vos.
Stéfano- ¿Y por qué?
Pablo- Porque… sos mi hermano.
Stéfano- ¿Y qué tiene?
Pablo- (casi quebrándose) Que te tengo que cuidar… siempre.
Stéfano- ¿Otra vez vas a llorar?
Pablo- (sonriendo, pasando el revés de su mano por sus ojos) No, no.
Stéfano- No llores… ¿Querés que te dé el caramelo que era para vos?
Pablo- (sonriendo aún más, negando) No, si ya te lo tragaste.
Stéfano- (mirando hacia un lado) Mmm… ¿Y si le pido otro a papá?
Pablo- ¿A papá?
Stéfano- (asintiendo) Sí, están adentro de casa.
Pablo- ¿Casa? ¿C-cómo casa?
Stéfano- Sí, casa. (Señalando hacia la clínica) Allá.
Pablo- Ah, sí… A veces te extraño, ¿sabés?… y me hacés mucha falta.
Stéfano- ¿Y por qué?
Pablo- Porque te necesito… Siempre que te veo tengo tantas ganas de abrazarte.
Stéfano- (ciñendo las cejas) ¡Si me abrazás ahora, te pego una patada!
Pablo- (mirándolo de igual modo, divertido) No, no me pegues… (Stéfano asentía orgulloso) Era tan lindo jugar con vos… Me sentía vivo.
Stéfano- Si querés podemos ir a jugar… No me enojo.
Pablo- Después jugamos.
Stéfano- Mamá me llama… No le voy a decir que estás acá.
Pablo- ¿Hace falta que te vayas?
Stéfano- (asintiendo) Pero voy corriendo y vuelvo re rápido.
Pablo- Te voy a esperar, eh. No me dejes plantado.
Stéfano negó y corrió hacia el hospital. A mitad de camino, volteó y regresó a Pablo para abrazarlo. Pablo se aferró a él con fuerza, dejando que una lágrima rodara por su mejilla.
Stéfano- (al oído de Pablo) Perdoname por lo que te hice. Sos el mejor hermano del mundo.
Pablo lo siguió con la mirada. Stéfano lo saludó desde la puerta de entrada y Pablo devolvió el gesto. A medida que caminaba, el pequeño Stéfano se iba transparentando cada vez más hasta desaparecer, provocando así que Pablo rompa en un sollozo sin consuelo.
Rocío volvía desde otra parte del jardín cuando lo vio con la cabeza metida entre los brazos apoyados sobre sus piernas. Una repentina angustia surgió en su pecho al verlo así. Cerró los ojos e hizo a un lado la fuerza de voluntad que intentaba brotar en ella para hacer lo que debía.
Apoyó la mano en su hombro y se sentó a su lado. Él alzó la vista y sus ojos rojos y cansados encontraron unos compasivos del color de la miel. Solo hubo silencio por unos segundos para luego solo fundirse en un fuerte abrazo. Pablo se refugió en su hombro, mientras ella frotaba su mano contra su espalda enérgicamente, con la mirada húmeda en vista al cielo, llena de confusión.
Estaba atardeciendo. Tres semanas habían pasado luego de tanta angustia, para que Stéfano fuera dado de alta y continuar con reposo absoluto por unos días más en la casa.
Victorio- (entrando al despacho detrás de Pablo) Bueno, al menos ahora vas a poder dormir sin preocupaciones, ¿no?
Pablo- Supongo… Que semanas de mierda, viejo (se dejó caer en el sillón tras el escritorio)
Victorio- Sí, si a mí me afectó, no quiero ni pensar cómo estarás vos. Estás destruido, hermano.
Pablo- Sí, pero… Bueno ahora tengo que activarme y volver a la empresa.
Victorio- Estás jodiendo vos, ¿no?
Pablo- (enarcando una ceja) ¿Por qué tendría que hacer chistes con eso?
Victorio- Pa… yo no lo puedo creer. Pablo, tu hermano acaba de salir del hospital, vos no dormís ni te alimentas bien hace días, ¿y querés ir a trabajar así?
Pablo- Vico, hace como un mes que no voy. Si las cosas no están de cabeza en esa empresa, es porque vos anduviste corriendo de un lado a otro.
Victorio- Y vos también... Porque yo se que fuiste. Y me lo tendría que haber imaginado porque sos un cabeza dura de antaño, flaco.
Pablo- Las cosas no pueden dejarse así… Si la empresa se cae, se desmorona todo. Stéfano se quedaba sin clínica.
Victorio- ¡Pablo, no exageres! Todo este tiempo trabajaste solo por él, y no lo sabe reconocer.
Pablo- Algún día lo va a hacer.
Victorio- ¿Todavía soñás vos? (Pablo desvió la mirada exhalando) Pablo, escuchame… Casi se muere Stéfano... Esta vida les está dando otra oportunidad. ¿Por qué no aprovecharla? No van a recuperar el tiempo perdido, pero… pueden empezar de nuevo, con todo lo bueno que tenían y
Stéfano- (entrando al despacho) Perdón…
Pablo- (poniéndose de pie, yendo hacia la puerta) ¿Qué hacés levantado, Stéfano?
Stéfano- No des un paso más. (Pablo se detuvo)(Mirándolo con frialdad) Si te pensás que por derramar tres lágrimas vas a arreglar algo, estás muy equivocado. ¿Qué pensabas, que ni bien me recupere iba a ir corriendo a tus brazos para decirte que te quería, que me perdones?
Victorio- Cortala, Stéfano.
Stéfano- Vos no hables.
Victorio- No te equivoques conmigo, que no me vas a callar. Ubicate, bajá de la nube a la que te subiste porque
Stéfano- ¡Callate! No me importa lo que me digas. ¿No me ves que no me importa? (A Pablo) Yo sigo vivo, pero creo que hubiera preferido haber muerto antes que seguir viviendo bajo el mismo techo.
Victorio- No podés ser tan pendejo, Stéfano.
Stéfano- ¡NO TE METAS! Este tiene boca y puede defenderse solo.
Victorio- Vos también tenés, pero muy floja para contestar así. Vos no sabés todo lo que
Pablo- (Mirándolo a los ojos como en todo momento) Dejalo, Vico. Sabíamos que iba a pasar.
Stéfano- ¿Qué ves el futuro también? Ah, me hubieras dicho… A ver, contame. ¿Qué ves en el mío?
Pablo- (negando) Sos un insolente.
Stéfano- ¿Insolente? No sé qué es… Lo voy a buscar en el diccionario, ¿sabés? Voy a buscar… “insolente futuro alcohólico” a ver qué sale. Es buena esa, no me digas que no.
Pablo- Andá a acostarte y no digas estupideces.
Stéfano- A mí nadie me manda. Mamá y papá solamente, pero viste cómo es la vida… Ya no están.
Pablo- Hay palabras que ya no me lastiman, Stéfano. Hay cosas que ya no… no me duelen. Solo una… y vos sabés muy bien qué es. Ahora andá a cumplir con el reposo que te dio el médico.
Stéfano- (bajando la mirada, cerrando los puños. Mirándolo nuevamente) Matate. (salió cerrando la puerta)
Pablo permaneció con la mirada fija en la puerta tragándose esa fuerza incontrolable que quería llevarlo a quebrarse. Victorio lo miraba con tristeza y apoyó la mano sobre su hombro, pero Pablo lo movió para que la quite.
En su cuarto a oscuras, sentado sobre su cama y con una mano apoyada por sobre la venda que cubría los puntos de la operación, Stéfano lloraba con la música heavy metal a alto volumen de trasfondo. Estaba lleno de rencor y se quedaba sin aire entre sollozos. Las costillas y toda la caja torácica le dolían, nunca había llorado tanto antes y hace mucho tiempo que necesitaba hacerlo.
La música se escuchaba por todo el pasillo, y algo podía oírse en planta baja. Rocío salió de la cocina y al sentirla, corrió hacia las escaleras.
Pablo- (saliendo del despacho) ¿Qué pasa ahí arriba?
Rocío- (mientras subía) No es nada… ¡Déjelo en mis manos!
Pablo la miró subir y desaparecer por el pasillo. Refregó sus ojos y tras exhalar volvió a su despacho.
Cuando Rocío llegó frente a la puerta de la habitación de Stéfano, golpeó fuerte y le pidió de mil maneras que abra, pero obviamente las posibilidades de que él la oiga eran mínimas. Se preguntaba cómo entrar y detenerlo antes que se origine una pelea de gritos y reproches inconclusos entre hermanos. Decidió, sin muchas expectativas, probar con el picaporte que milagrosamente abrió. Entró y tras encender la luz inmediatamente apagó el equipo de música para luego acercarse a Stéfano.
Rocío- (agachándose frente a él, levantándole el rostro) ¿¡Qué te pasa, Stéfano!? ¡Eu!
Stéfano- (con la respiración agitada; mirándola) Me duele mucho, Rochi. Me duele.
Rocío- Estás hirviendo de fiebre, peque… ¿Qué te duele? (quitándole la mano de la venda; parándose espantada) ¡¡¡Stéfano, estás lleno de sangre!!! … ¡Voy a buscar a tu hermano!
Stéfano- (tomándola de un brazo, rogándole con la mirada) No, Rocío… No le digas nada, por favor.
Rocío- Pero mirá cómo estás… Voy a llamar a un médico entonces.
Stéfano- Nono, no llames a nadie, por favor. Quedate conmigo... No te vayas, quedate conmigo, por favor… Por favor, no me dejes.
Rocío asintió mirándolo acongojada. Cerró la puerta del dormitorio y se apuró para ir y volver al baño en busca de algodón, gasas y alcohol en el botiquín. Afortunadamente, solo halló agua oxigenada. Ayudó a Stéfano a quitarse la remera con sangre debajo de las costillas, para que se recueste y así pueda curarlo.
{...}
Ufff... Cómo estoy eh!!
ResponderEliminarA que no se lo esperaban :P (?
AJAJAJA. No se de qué me río.
En fin, hoy termina el elegido. Una tristeza ¬¬ Si no se muere Andrés (que es el bueno) no miro nunca más una novela así. Bueno, les contaré en el futuro qué pasó (? jajaja
Piensen que soy como Pablo en tw :P jajajaja
Ay, ya. Perdí la gracia (?
{Y ya que estoy, me quejo acá también! No veo Herederos, pero me intrigó ver (porque me enteré ayer) la muerte de Miguel... HORRIBLE. No pudo haber muerto de forma más trucha y fea. Ay, qué bronca me agarró ¬¬ Le pegaría a Leo por una muerte así, ay nonono. Bueno, fin}
Gracias por su atención(?
Adriana De los Campos Verdes de Altamirano (?
Ay :'( Pablo :'( no puedo sufrir mas con eel. A Vico lo aplaudo ya sabes porque : ) y a Yeyo lo quiero cachetear : )
ResponderEliminarLa primera vez que lloro con una novela online, no habia derecho de hacerme sufrir asi, miralos pobre Pablo y Stefano lo que sufren, aparte me conmovio demasiado lo de Stefano con Rochi, te zarpaste con el cap , de verdad me conmovio muchisimo, porque yo tengo dos hermanas mas chicas y se lo que debe sufrir el personaje de Pablo, mas alla de que sea una 'ficcion'.
ResponderEliminarEscribis de la ostia, y me suena a que como posteaste tan seguido ahora estaremos un mes sin nove, ajajja espero el prox cap Adri, besos y suerte!
Pris
Woaooo quede asi o.O no por el capitulo sino porque no me los esperaba xd ajajaja.... Espero que sigas sorprendiendo de esta manera :)
ResponderEliminarMuy fuerte el capitulo ehhhh me da cosita Pablo y con stefano tambien no estoy para decir si su actuacion es buena o mala porque no conosco lo que supuestamente le hiso Pablo cuando me entere hablamos de eso jajaja hey me gusto mucho que hallas subido novela no me ilusiones jajaja :`( xd....
ResponderEliminarHeyyyyyyyyyy para cuando Pablochi? hay un poquito no mas puros poquitos :( vos quereis que llore? jajaja okno hey muy buenos los capitulos con un poquito mas de Pablochi estaria muchooo! mucho mejor jajajaja ok me voy besos desde venzuela (K)
Se me olvido preguntar para cuando el proximo capiitulo? lo quiero leer ya ajajaj
ResponderEliminarVeo que hay mucha gente que lee tu novela como yo :D y como no leera muy bueno el capitulo muy triste pero bueno espero que la relacion entre pablo y stefano mejore son hermanos
ResponderEliminarBesooo
YO INSISTO QUE ERES UNA LLORONA ADRI POR TUS 3 LECTORAS JAJA TE DAS CUENTA QUE NI AVISAS QUE SUBES Y AL OTRO DIA DE SUBIR YA TIENES 7 COMENTARIOS... REALMENTE SE QUE TIENES MENOS TIEMPO Y TODO.. PERO SI SUBIRAS SEGUIDO COMO ESTOS DOS ULTIMOS CAPIS REALMENTE NOS HARIAS MUY FELIZ... SI HOY ANDO MELANCOLICA.. PASO POR TODOS LOS ESTADO EN ESTA NOVE JAJA ES QUE ESTOY ENFERMIDA.. YA AHORA COMENTO.. PRIMERO QUE TODO GRACIAS POR CUMPLIR LA PROMESA QUE ME HICISTE :) SI DE DI JUGO Y TE HINCHE LAS VENAS.. PERO LA CUMPLISTE Y ESO TE SUMA MUCHO MERITO!! GRACIAS :) DECIR QUE WOOOW SIEMPRE PELEANDO PABLO CON YEYO.. Y CREEME QUE PASE UN AÑO PELEANDO Y PELEANDO CON MI HNO.. PUUF TODO LO QUE LLORE PORQUE NO QUERIA PELEAR MÁS PERO ERA IMPOSIBLE.. ASI COMO UNA YEYA SEGUNDA PERO NUNCA TAN MALA JAJAJAJA Y SABES MADURE Y NO PELEAMOS MAS JAJA BUENO TENEMOS NUESTRAS BROMAS PERO NO PELEAMOS.. ASI QUE PORFA YEYO SANA TU CORAZÓN :) CONFIA EN ROCHI, NO TE HAGAS MÁS DAÑO Y SE FELIZ :) NO ESTA BUENO VIVIR CON REENCOR!! UUUF ME COMI UN FILOSOFICO ESTA MAÑANA JAJAJA NO QUE SI NO COMI NADA.. 15 MINUTOS EN EL BAÑO Y TODAVÍA ME SIENTO DEBIL.. NECESITO UN ENFERMERO.. Y NO A DANI QUE ME DICE PERO CATA BAJAS DE PESO JAJAJAJAJAJAJJA ES UNA GILA COMO DICES TU :) Y NADA VICO ES UN TIERNO EN DEFENDER A PABLO!! PERO YA PO ADRI NO QUEREMOS QUE PELEEN TANTO, APURA LA NOVE, SUBE MMÁS Y TODOS FELICES! Y NO TE VOY ACUSAR CON ALMA... TU SABES QUE HACES AAJAJA YA ME VOY PORQUE HOY HE DICHO MUCHAS TONTERIAS QUE CONSTE QUE ES PORQUE ESTOY ENFERMA.. TU PEOR PESADILLA.. CATA PE 1313
ResponderEliminarpobre poliiii!!! y Stefano no se q le paso pero la sangre ahi y todo eso me dio noseque =P... Y q tierna Rochi!! =P me encanto esa parte pablochi q hubo!! QUIEROO MAS ASIII!=P Suertt!
ResponderEliminarme hiciste poner mal yegua! u.u
ResponderEliminar(desp te comento mas, porque ahora estoy con bronca y no puedo ni hablar! u.u)