En su cuarto, Stéfano yacía recostado sobre la cama, la fiebre ya le había bajado y estaba más calmado. Rocío limpiaba los puntos de la operación con cuidado de no lastimarlo; no era nada grave, por suerte.
Rocío- ¿Cómo te sentís? (tocando su frente) ¿Mejor?
Stéfano- (algo agitado aún) Sí, gracias.
Rocío- (sonriéndole) No me tenés que agradecer.
Stéfano- No, es verdad… Estás para eso, ¿no? (Rocío enarcó una ceja sin entender). No, no te lo digo mal… Sólo que por un segundo me hice la idea de que… no sé, por ahí alguien hacía algo por mí porque… le importaba, nada más.
Rocío- (negando, volviendo a su abdomen) A todos en esta casa les importas, y por supuesto que a mí también… No entiendo por qué lo decís… Te lastimás.
Stéfano- No, no. Lo digo porque lo sé, lo siento así.
Rocío- Vos lo decís por Pablo, pero aunque no quieras y yo no me tenga que meter, te informo que estuvo muy mal este tiempo, pero muy mal… Prácticamente vivía en la clínica.
Stéfano- ¿Y? (sin interés) Eso no reemplaza ni compensa todo lo que me hizo… (Rocío lo miró pero desvió la mirada) Hace las cosas por responsabilidad, no porque le interesa. Yo sé que soy una carga para él.
Rocío- Tampoco digas esas cosas… Lo hizo porque le importás, Stéfano. Si no fuera así, él podría haber seguido con su vida, con… su empresa… y… y su novia lo más… tran-quilo.
Stéfano- Te jode eso, ¿no?
Rocío- (sin prestarle demasiada atención) ¿Qué cosa?
Stéfano- Eso… que te corta las venas que él ande con esa mina.
Rocío- (mirándolo asombrada, dejando escapar una risita) ¿Qué decís? (llevando la mano a su frente) ¿Te volvió la fiebre a vos?
Stéfano- (corriéndole la mano) Hablo en serio, Rochi.
Rocío- Ay, Stéfano… Estás diciendo cualquier cosa. A mí no me pasa ni me tiene que pasar nada con tu hermano.
Stéfano- ¿No te tiene? ¿Por qué?
Rocío- (boquiabierta) Emmh… Porque somos muy diferentes, Stéfano. Y la verdad no es mi tipo… Cortala con el tema porque me voy y te dejo con esto sin vendar.
Stéfano- (mirándola de reojo, asintiendo) Está bien, finjamos que te creo. (Rocío lo miró seria) A fin de cuentas, es lo mismo para vos que para mí… El amor no correspondido.
Rocío- Cortala, Stéfano. Hablo en serio.
Stéfano- Está bien, perdón… Me fui al pasto… Me olvidaba que tenés novio y eso.
Rocío- (exhalando, concentrándose en los puntos) Sí, claro… novio.
Stéfano- ¿Por qué decís así?
Rocío- ¿Así cómo?
Stéfano- Así… como si no existiera o… o te daría lo mismo que estén o no juntos. ¿No lo amas?
Rocío- (riendo) ¡Ay, Stéfano, mirá lo que decís!
Stéfano- Hablo en serio… Que te sirva de consuelo, Pablo tampoco la ama a esta chica.
Rocío- ¿Cómo estás tan seguro?
Stéfano- Pablo es incapaz de amar.
Rocío- Ay, Stéfano, por favor, no digas-
Stéfano- Es en serio. ¿Me vas a decir que no te das cuenta? Lo mirás y… (Mirando al frente, con los ojos comenzando a empañarse) y es hielo… puro. Te dan ganas de romperle la cara y decirle “decime algo, flaco”, “dame una explicación, ¡hablá, no seas cagón!”. (Mirando a Rocío como si regresara a la realidad) Perdoname que lo haya dicho así…
Rocío- No, está bien, no te preocupes (colocando ahora gasas nuevas sobre los puntos)
Stéfano- Vos siempre me preguntaste qué pasaba entre él y yo…
Rocío- Ah, sí… (Intentando salir del paso) Sí, pero… de chusma nada más, ¿viste como soy yo?
Stéfano- (algo decepcionado) Ah, sí… (Rocío lo miró de reojo sin darle pie)… ¿Te molesta si… si te cuento?
El timbre de la entrada principal sonó y Teresa fue a abrir la puerta. Era Pauline, quien luego de entrar y mientras cruzaba la sala camino al despacho, se encontró con Victorio saliendo del mismo.
Victorio- Pau… (Saludándola con un beso en la mejilla) ¿Cómo estás?
Pauline- Bien, por suerte… ¿Vos?
Victorio- Y bien, no sé. Vamos a ver cómo van las cosas de ahora en más. ¿Venís a ver a Pablo?
Pauline- Sí, ¿estaba por acostarse o algo?
Victorio- No… Bah, no creo. No sé si va a poder dormir si se acuesta.
Pauline- ¿Por qué lo decís?
Victorio- Ya tuvieron un encontronazo con Stéfano.
Pauline- Ay, no me digas.
Victorio- (asintiendo) Te digo… Está peor que antes, pero bueno…. Yo me voy yendo, ¿sabés? No lo quería dejar en banda pero… tengo un par de cosas de que ocuparme.
Pauline- Sí, andá tranquilo… yo me quedo con él hasta que se duerma, o hasta que me deje (sonrió)… No quiero ahogarlo, ¿viste?
Victorio- (rió asintiendo) Bueno, hacés bien. Cualquier cosa, ya sabés… Me mandás un mensaje, ¿sí?
Pauline- Sí, no te preocupes… Vos andá y tratá de descansar.
Victorio- Trataré, gracias… Tratá de convencerlo de algo positivo a éste.
Pauline- No te prometo nada pero voy a hacer mi mejor esfuerzo. Cuidate. (Entró al despacho y con tono adorable y una sonrisa se anunció) Permiiiso… (Pablo giró el sillón en el que estaba sentado de vista a la biblioteca) Hola, amor…
Pablo- (levantándose, yendo a su encuentro) Hola, Pau.
Pauline- (tomándole el rostro delicadamente, besándolo y luego abrazándolo) ¿Cómo estás?
Pablo- Bien, acá estamos. (separándose, tomándose de la mano) ¿Vos?
Pauline- Bien, bien… Fui al hospital (Pablo refregó sus ojos lamentándose) y me dijeron que ya le habían dado el alta.
Pablo- (juntando las manos frente a su boca, rogando) Perdón. Perdoname.
Pauline- (tomándolo del antebrazo y de la mano) Ay, mi amor, no.
Pablo- Te pido mil disculpas… Se me pasó totalmente avisarte. No, me quiero matar.
Pauline- ¡Ay, no seas exagerado! (Besándolo; tomados de ambas manos) ¡Mirá si vas a andar pidiendo perdón por eso! Le dieron el alta genial. Tuviste unas semanas horribles ahí… (Sonriéndole) No podías pensar en mí las veinticuatro horas. (Pablo se mordió el labio inferior y rodeó su cintura con un brazo para atraerla hacia él y besarla y sonreírse luego) Y ahora… vas a dejar de pensar en todo.
Pablo- (enarcó una ceja) ¿En… todo? (Pauline asintió) emmh… (Aclarando su garganta)
Pauline- Tranquilo, no te voy a hacer nada. (Pablo sonrió de lado)
Lo direccionó hacia el sofá, le quitó el saco y lo dejó sobre uno de los brazos del mismo. Pablo se sentó y ella también lo hizo pero a sus espaldas para comenzar a masajear desde sus hombros, pasar por su nuca y espalda hasta terminar en la zona de la cintura.
Lo direccionó hacia el sofá, le quitó el saco y lo dejó sobre uno de los brazos del mismo. Pablo se sentó y ella también lo hizo pero a sus espaldas para comenzar a masajear desde sus hombros, pasar por su nuca y espalda hasta terminar en la zona de la cintura.
Un rato después, Pablo interrumpió el contacto placentero de sus manos con su torso y se giró para enfrentarla.
Pablo- (tomándole una mano, acariciándole el rostro con la que tenía libre) Va a sonar cursi esto…
Pauline- Apa, algo cursi que salga de vos… (Enderezándose, y arreglándose el pelo) Hay que aprovecharlo. A ver, soy toda oídos…
Pablo- (sonrió sin mostrar sus dientes) No sé, es… es como si me hubieras caído del cielo.
Pauline- (sonriéndole mordiendo su labio inferior) ¿Para tanto decís?
Pablo- (asintiendo) Sí… sí, fuiste un gran apoyo en este tiempo… (Pauline le acarició la mejilla) Vos, Vico… Rocío misma que nunca-
Pauline robó un beso fugaz de sus labios para enmudecerlo, se miraron y volvió a unirse a él pero esta vez, en un beso más dulce. Los dedos de su mano se hundieron y se mezclaron en su pelo, mientras que las manos de Pablo estaban sujetas a su cintura.
Rocío lo miró enmudecida, parecía haber detenido el tiempo en su cabeza para pensar todas las posibilidades y posibles consecuencias. Había intentado ser indiferente pero claramente no había funcionado. Tenía que evitar involucrarse afectivamente con cualquiera de los dos. No, sólo con Stéfano… con él solo había riesgo, ¿no? De involucrarse, quererlo. Con Pablo no. ¿Qué hacer? Escucharlo… ¿Y si terminaba compadeciéndose de ambos? No, no, Rocío. Pero los ojos de Stéfano gritaban en silencio, necesitaba sacar algo de adentro suyo que lo acongojaba desde hace tiempo. Los sentimientos y pensamientos encontrados que iban y venían, colapsaban y volvían a resurgir, empujándola a tomar una decisión inmediata, arriesgándose a esperar cualquiera sea el efecto, en el momento que Stéfano llamó su atención.
Stéfano- ¿Rochi?
Rocío- (volviendo en sí) Eu…
Stéfano- Te tildaste un toque.
Rocío- Ah, perdoname… Perdón, no… no sé qué me pasó.
Stéfano-Está bien… ¿Y entonces? ¿Te molesta o no?
Rocío- (negando confundida) No… no, no cómo me va a molestar… Contame.
Stéfano- Es que… (Sonriendo sumiso) No sé por dónde empezar…
Rocío- Por donde te sientas cómodo… Podés empezar desde que naciste, yo no sé nada de la historia (Stéfano bajó los párpados). ¿Por qué no me contás cómo era él antes… o vos... o el uno con el otro?
Stéfano- (asintiendo, aclaró su garganta) Nos… nos llevábamos bastante bien… Demasiado, tal vez.
Rocío- ¿Ah sí?
Stéfano- Sí… Éramos muy hermanos… Casi no teníamos peleas… Pavadas, pero nada más. Pablo siempre me ponía primero cuando de recibir regalos se trataba, no sé sorpresas, caramelos, qué se yo; y me ponía último para… para los retos… Él siempre ponía la cara por las macanas que yo me mandaba. Pablo era… era mi héroe, mi ejemplo… Yo, de chico, ya sabía que haga lo que haga él siempre lo iba a seguir, iba a estar ahí apoyándolo como él lo hizo; imitando todo lo que fuera a hacer… Iba creciendo y la imagen de él era más grande cada vez. Para mí era enorme, era… era realmente como un dios. Yo lo admiraba… No veía la hora de crecer y no quería que él crezca más así lo podía alcanzar y… y así pudiéramos hacer un montón de cosas. Yo siempre tenía lo mejor… Si a mí me gustaba un auto de él, me lo regalaba; un camión de bomberos me lo dio sin haberlo usado, porque yo lo quería… Me curaba todos los raspones, me llevaba al fútbol con sus amigos… Y tuve mi oportunidad de mostrarle que había aprendido mucho de él. (Exhaló, ya con lágrimas resbalando a sus mejillas) Cuando Pablo se fue de viaje de egresados, yo lo padecí, y empezó mi calvario. Me enfermé, somaticé todo y por una semana estuve con fiebre… A Pablo se le murió la novia en ese viaje. (Rocío lo miró boquiabierta) Vino destruido y… y yo estuve ahí, me mejoré ni bien me enteré que volvía… Quería estar de diez para ayudarlo a salir. Era todo para mí… Creo que hasta era más importante que mis viejos mismos…
Rocío- Wow (exhaló)… Nunca te había escuchado hablar así de él… Ni así ni de ninguna manera. Me cuesta mucho imaginarme todo eso…
Stéfano- (asintiendo) Te entiendo… A mí también me cuesta imaginar, recordar…
Rocío- No, no tiene que ser así… Te tenés que aferrar a esos recuerdos para… para recuperar el tiempo perdido… Para empezar de nuevo con él…
Stéfano- No, no… No sirve nada empezar de nuevo. No hay con qué empezar… Cada día, cada hora... Cada minuto que pasa los recuerdos se van borrando de mi cabeza; se esfuman y es como si no existieran. Siento que me olvido de todo y cada vez se me hace más difícil tenerlos presentes. No me puedo aferrar a algo que… que llega a un punto en que creo que es solo producto de mi imaginación aunque no lo sea.
Rocío- Pero tenés que poder, Stéfano… Contándome, rescatando todo lo bueno… Por lo menos, admitís que es tu hermano, y eso es-
Stéfano- (firme) No. Era… Pablo era mi hermano… Pablo fue todo para mí… Y ese todo, pero absolutamente todo, lo mandó a la mierda… Lo agarró, lo hizo un bollito y lo tiró al tacho de basura sin importarle nada.
Rocío- Pero… ¿por qué tanto?
Stéfano- Pablo me dio la espalda en el momento que yo más lo necesité… Me fui de viaje con él, como el pendejito estúpido que era. Me fui lleno de energía y alegría porque… Era Pablo. Se había recuperado de esa depresión profunda que había tenido. Iba a salir adelante, iba a ser mi hermano otra vez. Nos íbamos los dos solos, como hombres. Yo me sentía así… Gigante, como él, diciéndole chau a mi mamá y a mi papá mientras me subía a un avión... ¡Qué estúpido, por favor! (con los ojos empapados y el hablar cargado de bronca) Mis papás se murieron mientras yo estaba con él al otro lado del océano. Viajamos esa madrugada, Pablo no me decía nada, ni una palabra. Yo sabía que algo andaba mal… Y cuando llegué acá, abrí la puerta desesperado y lo primero que vi fue a mis tíos, a Aidé, Francisco, Teresa… todos de negro, todos, mirándome con lástima. No entendía nada… Lo miré a Pablo buscando la respuesta que no me quiso dar en todo el viaje. Quería que me diga algo, lo que sea para que no me explote la cabeza pensando… Él se arrodilló, me miró con los ojos rojos y húmedos y me dijo: ‘No están más… Papá y mamá no están más’, y me abrazó… Yo me quedé duro… Él seguía llorando en mi hombro, y la gente se nos venía encima como un mar negro y espeso… Ese fue el último abrazo que me dio hasta el día de hoy... (Mirándola) Pablo me dejó solo cuando más lo necesitaba. No estuvo para mí como yo para él…
Rocío- (secando unas lágrimas que corrían por sus mejillas) Ay, Stéfano… Qué triste… Pero… pensá que tu hermano-
Stéfano- No… Mi hermano se murió con mis viejos... Pablo me privó de estar con mi mamá, con mi papá… de disfrutarlos.
Rocío- Stéfano, no. No podés tirar todo el peso sobre él, no es-
Stéfano- Él estuvo con mi mamá más tiempo que yo. Él creció, jugó con ella… Le dio esos abrazos de grandes… Yo quería tener 15, 16… 18 años para abrazarla a mi mamá como él lo hacía… Para que mi papá tenga algunas charlas conmigo como las tuvo con él… Y mirame… Ya tengo 16 ¿y de qué me sirven? No tengo a mi mamá para abrazarla ni a mi papá para charlar…
Un sinsabor invadió a Rocío de lleno. Angustia y bronca; tristeza y compasión se mezclaban en su corazón también ensartado con dagas por el destino. Sentía como el dolor de Stéfano reencarnaba en el propio. No se había animado a preguntarle cómo murieron sus padres, ella lo sabía. Era el mismo vuelo en el que había muerto el suyo. Un rato más tarde, Stéfano se había quedado dormido profundamente. Rocío lo arropó, y salió mirándolo como parecía hallar una ligera paz en sus sueños.
Pablo se había recostado sobre las piernas de Pauline mientras ella se entretenía hablándole y haciéndole “rulitos” en el pelo sin percatarse que él estaba, en realidad, durmiendo desde hace unos minutos. Al ver que no le respondía, asomó la cabeza por sobre su rostro y se mordió el labio inferior enternecida de verlo tan concentrado en sus sueños. No quiso despertarlo, y aunque en contra de sus ganas de quedarse con él y también por temor a ahogarlo, decidió ponerse de pie muy lentamente para retirarse sin hacer el menor ruido, mirándolo y sonriendo una última vez antes de cerrar la puerta.
Rocío estaba a punto de bajar las escaleras pero retrocedió al verla salir del despacho de Pablo para seguirla con la mirada sin que ella siquiera notara que la observaba. Pauline encontró a Teresa y le advirtió sobre Pablo, pidiéndole que le lleve una manta e impida que lo molesten. Finalmente, se despidió y Teresa cerró la puerta con llave.
Cuando Teresa fue hacia el pasillo, Rocío comenzó a bajar las escaleras con dirección a la cocina, tomó una taza de la alacena y se sirvió leche para entibiarla en el microondas. Se sentó al lado de la isla, y con los codos apoyados sobre la misma, comenzó a beber. En el más profundo silencio pensaba en todo lo que Stéfano le había dicho hace unos momentos. Intentaba procesar todo aquello, entender y, a la par, olvidar. Todo aquello la llevó a pensar en ella, en su infancia triste sin su mamá… Pero no pudo avanzar mucho sobre esa mirada hacia su interior y el regreso al pasado, ya que la entrada de alguien la desconcentró.
-Perdón, ¿molesto?
Rocío- No, no, para nada. Estaba… (Negando) nada
-Le molesta si… me quedo acá.
Rocío- No, por favor. Es tu casa, Pablo… perdón, su casa.
Pablo- (sonriendo apenas) Gracias (se sentó en una banqueta enfrentada a la de Rocío, del otro lado de la isla)
Rocío- Emmh, (señalando la taza) ¿quiere una…?
Pablo- No, está bien.
Rocío- Tome ésta, yo me preparo otra. Está apenas empezada, si a usted no le molesta…
Pablo- ¿Segura?
Rocío- Sí.
Rocío- No, no, para nada. Estaba… (Negando) nada
-Le molesta si… me quedo acá.
Rocío- No, por favor. Es tu casa, Pablo… perdón, su casa.
Pablo- (sonriendo apenas) Gracias (se sentó en una banqueta enfrentada a la de Rocío, del otro lado de la isla)
Rocío- Emmh, (señalando la taza) ¿quiere una…?
Pablo- No, está bien.
Rocío- Tome ésta, yo me preparo otra. Está apenas empezada, si a usted no le molesta…
Pablo- ¿Segura?
Rocío- Sí.
Rocío se puso de pie, y estiró su brazo para entregarle la taza Pablo, quien lo tomó con ambas manos.
Pablo- Gracias.
Rocío volteó, tomó otra taza de la alacena y mientras se servía un poco de leche, volteó a ver a Pablo, quien revolvía una y otra vez la cuchara en la taza, ido.
Cuando ya estaba lo suficientemente tibia, se sentó en su lugar de nuevo.
Pablo- (rompiendo el silencio, alzando la mirada) Esto de no poder dormir es contagioso, ¿no?
Rocío- Un poco, pero… yo iba a intentarlo después de tomar esto… Pensé que se había dormido. Digo, eso dijo su… (Pablo la miró) Pauline.
Pablo- ¿Mi Pauline?
Rocío- No… no sé, debe ser, pero me refiero a-
Pablo- Entendí, no se preocupe.
Rocío- (abriendo los ojos) Menos mal…
Pablo- Pero sí, estaba durmiendo... Pesadilla y abrí los ojos.
Rocío- Ah, claro… (Bajó la mirada para beber un sorbo)
Pablo- (mirándola, notando cierta duda) ¿Hay algo que me quiera preguntar?
Rocío- (mirándolo de repente) ¿Quién, yo? No, no para nada. ¿Por qué?
Pablo- No, tuve esa sensación.
Rocío- No, no tengo nada que preguntar. ¿Usted me quiere preguntar algo a mí?
Pablo- (negando) No. (Llevando la taza a su boca para beber un sorbo, bajándola) En realidad, sí. (Rocío lo miró) Stéfano… ¿cómo está?
Rocío- (asintiendo) Bien… se durmió ahora.
Pablo- ¿Le pasó algo? Digo, por como subió el volumen de la música…
Rocío- Emmh… (Rascándose la nuca) Ehh, no… Usted vio cómo es él. Volvió a la normalidad…
Pablo- (asintió) Usted le hizo mucho bien también. Ojalá él pueda reconocer eso, y estarle agradecido.
Rocío- Sí, creo que me lo demuestra. (Pablo la miró desentendido) Hoy no me gritó, por ejemplo.
Pablo- Ah… qué bueno. Suerte la suya.
Rocío- ¿A usted le dijo algo hoy?
Pablo- Lo de siempre sumándole la operación, sí. (Rocío asintió, comprendiendo de dónde surgió la bronca de Stéfano) Es difícil no… no poder hacer nada para que cambie… Es difícil estar solo en este mundo para sobrellevar esta situación y lidiar con un adolescente rebelde.
¿Sólo? ¿Había usado el término ‘solo’? ¿Él, que estaba rodeado de personas que lo querían? Por favor, él no sabe lo que es la soledad absoluta; entrar a tu casa y que no haya nadie esperando por vos, que nadie se preocupe más allá de tu mejor amiga. ¿Solo en este mundo? No.
Pablo- ¿… usted?
Rocío- (saliendo de sus pensamientos) Perdón, ¿cómo me…?
Pablo- No, que sí sus padres vivían lejos de acá…
Rocío- (tragando grueso) Mis… papás, ehh… Sí. Sí, mis papás viven lejos, en el interior.
Pablo- (con una media sonrisa, interesado) ¿Ah, sí? ¿En qué provincia?
Rocío- (fue rápida, ella no tenía acento de interior) No, no me refiero al interior del país.
Pablo- Ah, qué, cómo Bahía Blanca y esos lugares, ¿no?
Rocío- Sí, digamos…
Pablo- ¿Pero dónde?
Rocío- En… En Junín viven.
Pablo- Ah, mire qué lindo. El campo es hermoso para vivir… Nosotros tenemos un campo pero hace mucho no vamos… Pero bueno, siempre se puede volver y tal vez un día puede ir a visitar a sus padres mientras nosotros estamos en otro lado pero cerca.
Rocío- (tragándose la amargura) No, no se preocupe. Ellos saben que es imposible vernos.
Pablo- No, imposible no es. Es un viaje pero…
Rocío- (fijo a sus ojos) Pero no tiene vuelta.
Pablo- (enarcando una ceja y aclarando su garganta, sintiéndose algo incómodo) Bueno, emmh… Voy a ver si puedo dormir. (Sin haberle quitado esa mirada acusatoria ni por un segundo, Rocío asintió) Ojalá que usted también pueda.
Rocío- (bajando la mirada) Ojalá… Gracias.
Pablo- Permiso. (Volteando antes de salir) Ah, y… muchas gracias por convidarme.
Rocío- No hay por qué.
Un rato más tarde, Rocío entró a su habitación, se sentó en la cama y tiró la cabeza hacia atrás mirando al techo, exhalando. “¿Dónde estás, mami? No sabés todo lo que te necesito en este momento. No sé qué hacer ni qué pensar… Todo era más fácil cuando era chiquita, y venías a abrazarme. Todo pasaba, el miedo, la bronca y todo dolor desaparecía con tu caricia y tu sonrisa. Ayudame, mami. Ayudame a lograr todo lo que me propuse, por papá... Que no sea en vano estar acá… Mami, ¿me escuchás? Por favor, dame una señal…” Coincidencia o no, un viento ligero y fresco entró por la ventana, moviendo la cortina y rozando su rostro cual caricia. Cerró los ojos por un instante y luego miró hacia un lado para encontrar su compañera en una esquina, apoyada contra un sillón. Sonrió y se puso de pie para acercarse, tomarla, y así dirigirse hacia la repisa al lado de su cama, donde se sentó de perfil a la ventana
Pablo daba vueltas en su cama sin poder dormir. Se quedó con la mirada fija al techo pero luego de un rato se calzó sus pantuflas. Al salir miró hacia ambos lados del pasillo esperando encontrar a alguien. Caminó hacia una de las puertas y entró despacio. Stéfano dormía tranquilo y con paz aparente. Pablo se acercó a él y lo tapó bien. Lo miró por unos minutos y luego salió. Iba a reingresar a su cuarto pero se detuvo frente al de Rocío. Sus manos jugaban en el aire con intenciones de golpear la puerta. Cuando iba a hacerlo, pese al temor de despertarla, unos suaves acordes comenzaron a sonar…
Te marchaste sin aviso,
te busque y no estabas ya.
El destino así lo quiso,
pero tu alma no se irá.
Eras mi cómplice en los sueños,
sabíamos que, un día,
unidas volaríamos.
El destino así lo quiso,
pero tu alma no se irá.
Eras mi cómplice en los sueños,
sabíamos que, un día,
unidas volaríamos.
(Con la voz comenzando a quebrársele)
Sé que tus alas se quedan conmigo,
que desde el cielo tu abrazo es mi abrigo.
Ángel divino me cuidas del mal.
Se que camino con tu compañía,
que con tu voz se me encienden los días,
aunque tu puerta hoy este mas allá.
Te puedo escuchar…
te puedo escuchar.
que desde el cielo tu abrazo es mi abrigo.
Ángel divino me cuidas del mal.
Se que camino con tu compañía,
que con tu voz se me encienden los días,
aunque tu puerta hoy este mas allá.
Te puedo escuchar…
te puedo escuchar.
Guardo el aire de tu risa
que me da felicidad.
Te recuerdo muy cerca mío,
compartiéndome tu paz.
que me da felicidad.
Te recuerdo muy cerca mío,
compartiéndome tu paz.
Tanta alegría daba verte,
quererte no se olvida,
aún me llueven lágrimas.
quererte no se olvida,
aún me llueven lágrimas.
Sé que tus alas se quedan conmigo,
que desde el cielo tu abrazo es mi abrigo.
Ángel divino me cuidas del mal.
que desde el cielo tu abrazo es mi abrigo.
Ángel divino me cuidas del mal.
Sé que camino con tu compañía,
que con tu voz se me encienden los días,
aunque tu puerta hoy este mas allá.
que con tu voz se me encienden los días,
aunque tu puerta hoy este mas allá.
Te puedo escuchar…
Te puedo escuchar.
Te puedo escuchar.
En cada libro está escrito tu nombre,
en cada verso te siento cantar.
Tu mano me lleva directo a tu sombra,
yo se que una noche te voy a encontrar
en cada verso te siento cantar.
Tu mano me lleva directo a tu sombra,
yo se que una noche te voy a encontrar
Sé que tus alas se quedan conmigo,
que desde el cielo tu abrazo es mi abrigo,
ángel divino me cuidas del mal.
Sé que camino con tu compañía,
que con tu voz se me encienden los días,
aunque tu puerta hoy este mas allá.
que desde el cielo tu abrazo es mi abrigo,
ángel divino me cuidas del mal.
Sé que camino con tu compañía,
que con tu voz se me encienden los días,
aunque tu puerta hoy este mas allá.
Te puedo escuchar… Te puedo escuchar.
Te puedo escuchar… Te puedo escuchar
Te puedo escuchar… Te puedo escuchar
Pablo escuchó la canción de espaldas a la puerta con la cabeza apoyada en ella, y se llenó de angustia. La letra era profunda, triste, y tenía un destinatario especial a quien su mente había adjudicado. Un par de lágrimas brotaron de su mejilla para luego alejarse y meterse en su cuarto con preguntas sin respuestas, sentimientos sin lugar donde refugiarse. Era lo que necesitaba para terminar de remover todos los recuerdos que había intentado guardar y que ese día, todo el mes, habían quedado tan expuestos… Ahora el recuerdo de sus padres, la muerte de los mismos y la soledad lo atormentaban, y parecían obligarlo a buscar de a poco, paciente e inconscientemente la mejor salida…
Hola, manolas : )
ResponderEliminarCómo va esta semana? Cómo empiezan el finde? Me alegro (?
Bueno, acá va capi. La verdad de la milanesa del por qué de todo... o de parte de todo. Chan, chan.
Catita, cumplí! Así que agradézcanle (? xD jajajajajaaj Sos lo más.
Subo el lunes por la noche capaz... aunque siempre que aviso nunca subo, mejor si las sorprendo (? Tal vez para navidad jajajajaja Nanana, tampoco tanto :P
Sean felices. Tengan un GRAN fin de semana, y si pueden adopten un delfín : )
Gracias por seguir ahí leyendo.
El próximo capi agárrense con Vicery/Vimery como le diga... :P Very Hot (? jajajajaj.
Y se viene una invitación que va a traer problemas :O
Cuidense!
Lo que esperaba un capi , es muy triste.
ResponderEliminarNo veo la hora de que esten juntos, porque nos haces esperar tanto? Stefano fue muy tierno en partes, se nota que algo confia en rochi y me enternece. no me banco en nada a Pauline, y no se que mas decir, tengo sueño y mi 'firma' no va a ser de lo mejor, el tema de Anita es lindisimo , sos una escritora excelente, y nada espero el prox cap lo sabes.
Besos adri, Pris.
Hay mala no digas que es pa navidad :( lloro xd okno heyyy mas bello el capiitulo *-* llore enserio con lo de Rocio y la mama me dio mucho sentimiento :/ hey espero que sii subas el lunes ehhh un beso tambien bin fin :)
ResponderEliminarQuiero algo hot pero Pablochi :$ jajaja nos vemos
ResponderEliminaradrii...hermoso...llore al final...todos con sus dolores internos...quiero pablochi!!!:):) por fiss
ResponderEliminary como siempre increible tu forma de escribir...seguii
ADRI YO QUERIA UN CAPI PARA ALEGRARME NO PARA LLORAR.. WOOOW TU SIEMPRE ME HACES LLORAR CON TUS NOVES Y PENSAR EN MI VIDA... NUNCA LLORE TANTO CON UNA NOVE COMO CUANDO LLORE CON PENULTIMO CAPI DE TU OTRA NOVE... ESTABA AFERRADA A MI ALMOHADA LLORANDO.. Y ES QUE BUENO PENSAR QUE MI MAMA EN ESE ENTONCES ESTABA TAN MAL.. Y LA CANCION Y TODO ERA MUERTE Y YO NO QUERIA ESO... Y AHORA ESTE CAPI ES DISTINTO PERO AUN ASÍ ME HACE PENSAR... ALGO QUE VALORO TANTO ES QUE NUNCA HE TENIDO QUE SENTIR LO QUE SIENTE YEYO Y ROCHI POR EXTRAÑAR A SUS PADRES.. AUNQUE ESO NO QUITE QUE SUFRA SABIENDO QUE AVECES ESTA TAN CERCA Y SABIENDO QUE CON LA MAMA QUE TENGO PUEDE PASAR ESO CUALQUIER DÍA... DECIR QUE ME ENCANTO EL CAPI =) ME GUSTA LLORAR.. CREO QUE SIRVE PARA DESCARGARSE DE LAS EMOCIONES Y DECIR QUE ME ENCANTO LA PARTE DE CONVERSACIÓN DE YEYO CON ROCHI... NO HAY MEJOR REMEDIO QUE HABLAR LAS COSAS PARA SACARSE ESE DOLOR EN EL ALMA.. AUNQUE DUELA.. QUEDARSE CON TODO ESO ES MALO ASÍ QUE ME ALEGRO QUE YEYO HAYA PODIDO HABLAR Y AYUDAR A ROCHI.. DECIR QUE ENTIENDO CUANDO PIENSA GENTE CREE QUE ESTA SOLO Y UNO REALMENTE LO ESTA.. YO GRACIAS A DIOS NO ESTOY SOLA PERO ME PASA QUE DIGO GENTE DICE MI VIDA ES COMPLICADA POR PAVADAS Y UNO DICE WOOW CREEME QUE LA MIA SI QUE LO ES.. PERO CONFIO EN QUE ROCHI ENTENDERA QUE ES LA VIDA QUE A UNO LE TOCO Y QUE PIENSE COMO YO.. VIVIRIA ESTA VIDA MILES DE VECES SI ME LA OFRECEN Y NO ME ARREPIENTO DE NINGUNA LAGRIMA Y SUFRIMIENTO PORQUE CON ESO CRECI.. ASÍ QUE ESPERO QUE YEYO Y ROCHI SE AYUDEN A SALVAR SU CORAZÓN :) ADRI QUERIDA GRACIAS POR CUMPLIRME! NO ESPERABA MENOS DE TI! DECIR QUE NO COMENTE ANTES PORQUE GANO MI ALIANZA QUE ESTABA ESTE AÑO A CARGO DE NUESTRO CURSO EN EL ANIVERSARIO DEL COLE ASI QUE FELIIIIZ ESTOY :) CELEBRE TODO Y HOY TENIA QUE TRABAJAR EN EL BINGO DEL COLE.. ASI QUE ESTOY MUERTAA!! muchaaaaaaaaaaaaaaaaaas GRACIAS POR ESTE CAPI Y NADA ESPERO EL LUNES EL CAPI! NO NOS DEFRAUDEN :)
ResponderEliminarFue demaciado Tierno este capp!!! me encanto Stefano confiando en Rochi y contadole todo y la ultima parte... HERMOSAAA!!! me encanto! espero mas caps!! =P suertt..
ResponderEliminarParece que ya no vas a subir :/
ResponderEliminarlos dos últimos capítulos estuvieron hermosos, como me hiciste llorar..... tengo que decir que no había escuchado esa canción de anahi, y no puedo ser mas acorde.... quiero cap YA jaja xD siempre tu sorprendiendo y eso es lo que me gusta. gracias por la nove, te haces esperar,pero nunca decepcionas. att mile
ResponderEliminarQue paso con la novela :?
ResponderEliminarNo cumplisteee :(
ResponderEliminarTodas esperamos el cap , comprendemos todo , y te felicito si es que conociste a Pablo como intreprete mediante tus twitteos Adri, Besos y espero con ansias el cap.
ResponderEliminarPris
nove para cuando ?
ResponderEliminar.............. Hoy es mi cumple y no subis novela :( llorare okno xd
ResponderEliminarla abandonaste tan rapido?
ResponderEliminarme encanto jeje medio tarde lo lei espero que subas pronto besos la nove es hermozaaa!!!
ResponderEliminarEntiendo q tenes muchas cosas q hacer... pero fue mucho sin un cap... ni siquiera un pequeñisimo adelanto! que paso?? Xfa subi el cap rapido!! me encanta esta nove!
ResponderEliminar