noviembre 04, 2011

'Hasta que te duela' - Capítulo 35

En su cuarto, Stéfano yacía recostado sobre la cama, la fiebre ya le había bajado y estaba más calmado. Rocío limpiaba los puntos de la operación con cuidado de no lastimarlo; no era nada grave, por suerte.
Rocío- ¿Cómo te sentís? (tocando su frente) ¿Mejor?
Stéfano- (algo agitado aún) Sí, gracias.
Rocío- (sonriéndole) No me tenés que agradecer.
Stéfano- No, es verdad… Estás para eso, ¿no? (Rocío enarcó una ceja sin entender). No, no te lo digo mal… Sólo que por un segundo me hice la idea de que… no sé, por ahí alguien hacía algo por mí porque… le importaba, nada más.
Rocío- (negando, volviendo a su abdomen) A todos en esta casa les importas, y por supuesto que a mí también… No entiendo por qué lo decís… Te lastimás.
Stéfano- No, no. Lo digo porque lo sé, lo siento así.
Rocío- Vos lo decís por Pablo, pero aunque no quieras y yo no me tenga que meter, te informo que estuvo muy mal este tiempo, pero muy mal… Prácticamente vivía en la clínica.
Stéfano- ¿Y? (sin interés) Eso no reemplaza ni compensa todo lo que me hizo… (Rocío lo miró pero desvió la mirada) Hace las cosas por responsabilidad, no porque le interesa. Yo sé que soy una carga para él.
Rocío- Tampoco digas esas cosas… Lo hizo porque le importás, Stéfano. Si no fuera así, él podría haber seguido con su vida, con… su empresa… y… y su novia lo más… tran-quilo.
Stéfano- Te jode eso, ¿no?
Rocío- (sin prestarle demasiada atención) ¿Qué cosa?
Stéfano- Eso… que te corta las venas que él ande con esa mina.
Rocío- (mirándolo asombrada, dejando escapar una risita) ¿Qué decís? (llevando la mano a su frente) ¿Te volvió la fiebre a vos?
Stéfano- (corriéndole la mano) Hablo en serio, Rochi.
Rocío- Ay, Stéfano… Estás diciendo cualquier cosa. A mí no me pasa ni me tiene que pasar nada con tu hermano.
Stéfano- ¿No te tiene? ¿Por qué?
Rocío- (boquiabierta) Emmh… Porque somos muy diferentes, Stéfano. Y la verdad no es mi tipo… Cortala con el tema porque me voy y te dejo con esto sin vendar.
Stéfano- (mirándola de reojo, asintiendo) Está bien, finjamos que te creo. (Rocío lo miró seria) A fin de cuentas, es lo mismo para vos que para mí… El amor no correspondido.
Rocío- Cortala, Stéfano. Hablo en serio.
Stéfano- Está bien, perdón… Me fui al pasto… Me olvidaba que tenés novio y eso.
Rocío- (exhalando, concentrándose en los puntos) Sí, claro… novio.
Stéfano- ¿Por qué decís así?
Rocío- ¿Así cómo?
Stéfano- Así… como si no existiera o… o te daría lo mismo que estén o no juntos. ¿No lo amas?
Rocío- (riendo) ¡Ay, Stéfano, mirá lo que decís!
Stéfano- Hablo en serio… Que te sirva de consuelo, Pablo tampoco la ama a esta chica.
Rocío- ¿Cómo estás tan seguro?
Stéfano- Pablo es incapaz de amar.
Rocío- Ay, Stéfano, por favor, no digas-
Stéfano- Es en serio. ¿Me vas a decir que no te das cuenta? Lo mirás y… (Mirando al frente, con los ojos comenzando a empañarse) y es hielo… puro. Te dan ganas de romperle la cara y decirle “decime algo, flaco”, “dame una explicación, ¡hablá, no seas cagón!”. (Mirando a Rocío como si regresara a la realidad) Perdoname que lo haya dicho así…
Rocío- No, está bien, no te preocupes (colocando ahora gasas nuevas sobre los puntos)
Stéfano- Vos siempre me preguntaste qué pasaba entre él y yo…
Rocío- Ah, sí… (Intentando salir del paso) Sí, pero… de chusma nada más, ¿viste como soy yo?
Stéfano- (algo decepcionado) Ah, sí… (Rocío lo miró de reojo sin darle pie)… ¿Te molesta si… si te cuento?

octubre 31, 2011

'Hasta que te duela' - Capítulo 34

Era ya mediodía. Victorio llegó al hospital luego de darse una vuelta por la empresa, para relevar ciertas actividades y revisar actualizaciones de casos.  En la sala de espera, Pablo caminaba de un lado a otro y no tenía una buena cara.
Victorio- ¿Qué pasó que tenés esa cara?
Pablo- (con la respiración agitada) Lo están operando.
Victorio- (apoyando la mano en su hombro) ¿Pero por qué?
Pablo- No sé, se complicó de repente. Algo falló, no sé. Hace como cuatro horas que están ahí adentro…
Victorio- Pero ¿de qué lo están operando?
Pablo- Algo en el hígado que se complico con otra cosa, no sé.
Rocío- (acercándose desde la recepción) Perdón… Hola Victorio. Pablo, recién lo sacaron del quirófano.
Pablo- ¿Y cómo está?
Rocío- Ehh, parece que
Dr.- Pablo… (acercándose) Stéfano está bien… Vamos a esperar a que responda y… Pero por el momento, todo parece estar bajo control.
Pablo- (asintiendo angustiado aún) Gracias, doctor. De verdad.
Dr.- En un momento habilitamos la sala para que entren. Permiso (alejándose)
Pablo- (sentándose, tomando la cabeza entre sus manos) ¿Cuánto tiempo voy a tener que estar acá? Por favor.
Rocío- No debería tomarlo como una carga. (Pablo la miró y bajó la cabeza negando)
Victorio- ¿Por qué no te callas un poco? (sentándose al lado de Pablo) Macho, escuchame… ya nos vamos a ir… y Stéfano se va a ir con nosotros. Todo esto va a quedar como un mal trago. Ya salió, ya está.
Pablo- Vico, ayer casi lo pierdo y hoy de nuevo. ¿Todo el tiempo, todos los días le tiene que pasar algo?
Victorio- Pablo no es decisión de nadie esto, pasa y bueno, ¿qué le vas a hacer? Tenés que aguantar hermano.
Pablo- Ya aguanté mucho… (mirándolo) No tengo ganas de bancar más.
Pablo escondió la cabeza entre sus brazos una vez más para refugiar sus ganas de llorar. Victorio solo atinó a palmear su espalda y masajear su hombro con fuerza.
Rocío había contemplado toda la escena sin disimulo y con cierta compasión. Las cosas no le terminaban de cerrar, pero no era el lugar para preguntar. Desvió la mirada y se fue por el pasillo hasta el ascensor donde entró para bajar. Necesitaba alejarse, demasiada compasión le había tenido, demasiado consuelo quería brindar. Tenía que respirar y enfocarse en su meta. Aunque la curiosidad la mataba, tal vez lo mejor era no saber, tal vez enterarse lo complicaría todo, aún más. La historia de ellos no tenía por qué interesarle, tenía que mantenerse al margen, evitando por sobre todo, cualquier tipo de sentimiento con cualquiera de los dos hermanos y…

octubre 30, 2011

'Hasta que te duela' - Capítulo 33

En la sala de espera, Victorio y Rocío estaban sentados uno alejado del otro. No había nadie más allí.
Rocío- Qué loco todo esto, ¿no?
Victorio- (mirándola) ¿Qué cosa?
Rocío- Esto de estar acá… Quién iba a pensar que siendo tan chiquito, Stéfano iba a estar en un hospital.
Victorio- Ah… (Mirando al piso) Sí, él se la buscó.
Rocío- No seas tan insensible… Se lo buscó, pero… no esperaba terminar así.
Victorio- Seguro no, pero sabía que Pablo no lo dejaba salir, justamente temiendo esto.
Rocío- Bueno, igual… convengamos que Pablo como hermano deja mucho que desear, ¿no?
Victorio- (levantando la cabeza inmediatamente para mirarla) ¿Qué querés decir?
Rocío- Eso… él no lo cuidó.
Victorio- Para eso estás vos.
Rocío- No tendría que existir una niñera. Tiene 15 años.
Victorio- Pero existe, y ya ves por qué… Aunque era lo mismo si no estabas. No servís ni para cuidarlo.
Rocío- Primero, no puedo estarle encima. Es ahogarlo… Y segundo, él no sería así si Pablo hiciera uso de su rol como hermano. Y no lo hace.
Victorio- (asintiendo) Mirá, Rocío... No sé quién te dio el derecho de decir tantas boludeces juntas, pero quiero dejarte una cosa en claro… Vos no sabés nada. No sabés la historia detrás de esto, no sabés todo lo que pasó Pablo, ni lo que pasó Stéfano… No tenés idea. Así que ahorrate los comentarios estúpidos.
Rocío- No me faltes el respeto.
Victorio- No lo faltes vos tampoco. Estás hablando sin conocimiento de causa… y yo no lo voy a permitir.
Rocío- Contame, entonces. ¿Cómo fueron las cosas? Porque no creo que Stéfano sea cien por ciento responsable de todo, ¿no?
Victorio- (sonriendo irónico) No, no lo es… Pero yo tampoco soy el indicado para contarte nada.  No tengo derecho a hacerlo, ni vos de opinar.
Victorio bajó la mirada inmediatamente, le había hablado con cierta frialdad y molestia. Rocío quedó mirándolo, algo confundida por lo que le había dicho.

octubre 16, 2011

Próximo Capítulo.

¡¡Hola, holaaa!!
Chicas, sé que me odian... Pero son estos meses del año en los que su odio no me importa :O No, mentira... Sí, pero prefiero que no me odien mis profes y mis respectivos padres(?.
Del capi 33, me faltan un par de párrafos, y lo termino, pero me apremia el tiempo con un par de lecturas y preparación de parciales que no permiten a mi imaginación volar.

Mis disculpas no sirven de mucho, pero es la vida... En cuanto tenga un tiempo subo... 
Sinceramente, un techo con un sinfín de cosas me están cayendo sobre la cabeza :| jajajaja. (¡Qué exagerada soy!... bueno, no tanto)

Un beso enorme... ¡Ah! Agasajen a su mamás cada día, no sólo hoy. Recuerden que todos los días, es ella quien escucha sus quejas, cocina sus comidas, pone el lavarropas (algunas lavan a mano), y demás... Pero SIEMPRE tiene una sonrisa para regalar en cualquier momento del día... y si  tuvo uno malo, denle un abrazo... Van a ver qué bien que le hace, a ella y a ustedes. 

Mi mamá dejó su vida de lado cuando yo llegué al mundo... Y si bien hay días que me levanto cruzada, siempre estoy pensando en ella. Tenga tiempo o no, tenemos nuestro rato de charlas. El mal humor se rompe con una sonrisa... y el contar chistes malos, lo heredé de ella (es que son geniales, ¡por Dios!). La risa rompe el hielo ☺
Nos escuchamos, gritamos, reímos a carcajadas, cantamos, nos aconsejamos (sí, yo le doy consejos (H)). Yo la respeto, la comprendo... La amo. A mi mamá, le debo todo. Partiendo de base, le debo la vida y el amor.

Pasado el momento cursi, deje su mensaje (con puteada si lo desea) después de la señal: piiiiiiiiiii...