Victorio y María ya se encontraban fuera del edificio. No habían cruzado palabra alguna mientras bajaban en el ascensor.
María- Bueno, cuidate (comenzó a alejarse de Victorio)
Victorio- ¿Qué? No… Te voy a llevar.
María- (lanzando una sonrisa irónica) ¿De verdad pensas que me voy a ir con vos? Victorio, a ver… No podemos estar dos segundos sin pelear, y la verdad que fue una muy linda noche como para que (interrumpiéndose al ver la expresión en el rostro de él)… quiero decir que
Victorio- Entendí perfectamente. No te preocupes… Anda entonces…
María amagó a saludarlo pero no vio intenciones por parte de él de recibirlo de buena manera, por lo que se dio media vuelta y caminó en sentido opuesto. Victorio se quedó con la vista baja, y luego la alzó solo para ver cómo salía de su vida. No planeaba seguirla ni rogarle que se quede, pero todo cambió cuando vio que una persona de sexo masculino cruzaba la calle, con la intención de acercarse a María. Lo observó detenidamente, y aceleró sus pasos para alcanzarla.
X- Hola, hermosa (parándose frente a ella)
María- (intentando esquivarlo) Permiso
X- No, (bloqueándole el paso con un brazo extendido) no te puedo dejar ir.
Victorio- Yo que vos la dejo