agosto 27, 2011

'Hasta que te duela' - Capítulo 26

Ya en la tarde, María terminaba de desfilar y momentos después la lista con las modelos seleccionadas era colocada en la puerta. Esta vez, su nombre estaba escrito en ella y una sonrisa de satisfacción se mostró en su rostro. Caminó hacia el pasillo y encontró a Mauricio estrechando la mano de una de las personas que la habían evaluado,  y sin siquiera sospechar que él estaba involucrado en su pase a través de los distintos castings, se acercó a él alegre.
-Está bien… En ésta te banco.
Mauricio- Gracias (a María, sonriendo) Hola
-Permiso, buenas tardes.
Mauricio- Buenas tardes, señor.
María- (mostrando sus dientes, nerviosa) ¿Qué pasó?
Mauricio- Ah, con él… nada, estábamos hablando de… un tema pendiente que tenemos
María- (sonriendo) Ah… Ehhh, no, bueno tengo algo que contarte… me parece lo más justo que te enteres primero
Mauricio- (sonriendo) ¡Apa! Soy todo oídos entonces…
María- Pasé a la otra ronda del casting
Mauricio- (fingiendo sorpresa) ¡Qué bueno!... Me pone muy contento de verdad. Gracias por tenerme en cuenta para compartirme esta noticia…
María- No, no, nada de eso, al contrario… Gracias a vos. Si estoy acá, es por mérito tuyo.
Mauricio- No te quites crédito. Tu belleza ayudó más de lo que yo pude haber dicho. (María sonrió complacida) Y entonces… ¿Me vas a pasar tu dirección?
Una amplia sonrisa se dibujó en su rostro…

Victorio miraba de lejos; conversaba con la tal ‘Lu’, o al menos eso parecía. Vio cómo María anotaba algo en el teléfono celular de Mauricio, supuso que era el número y dedujo que la dirección era parte de la información que le estaba otorgando… María lo vio en el preciso instante que ‘Lu’ llamó la atención de Victorio, provocando que él desvíe la mirada a ella.
Victorio- ¿Qué me decías? (María miró a Mauricio nuevamente intranquila)
‘Lu’- (mirándolo extrañada) Que… tengo la noche libre y estaría que salgamos, por ahí… si querés, ¿no?
Victorio- Emmh, no… no, hoy no puedo. Tengo unas reuniones a la tarde, y… voy a terminar cansado, y no voy
‘Lu’- a poder prestarte la atención que te merecés… ¿No? (Victorio la miró asombrado) Me tenés cansada con ese discursito. Harta… Si no querés que salir, no querés saber nada conmigo, decímelo. Hacela corta, no hagas que te espere como a una estúpida. (Victorio quedó en silencio y no fue capaz de sostener la mirada) (asintiendo) Perfecto (alejándose de él)
Victorio- (a la nada) Lu, esperá…
Victorio revoleó la mirada tras exhalar profundamente, pasando ambas manos por su rostro. Al voltear, solo pudo ver la causa de su malestar: María estaba parada frente a sus ojos.
María- ¿Estás bien? ¿Pareces-
Victorio- Estoy bien. ¿Qué necesitas?
María- Nada... (sonriente) Bueno, sí… en realidad te vine a contar que pasé a la otra ronda
Victorio- (levantando las cejas) ¿Del casting? (María asintió feliz) Mirá vos… te felicito (pasando por su lado)
María se quedó pasmada en su lugar, sin ser capaz de reaccionar frente a él. Y esa relación odio-amor que sentían tener, se llenó solo de lo negativo… y así como lo pensó, lo siguió hasta la oficina.
Victorio había entrado y apenas si dio el empujón con la fuerza suficiente para que cierre la puerta, cuando justo antes que se trabe, María la abra bruscamente y la cierre de un portazo.
María- Escuchame
Victorio- (tomándose la cabeza) ¡¡Lo que me faltaba!!
María- ¡¡¡Quién te
Victorio- ¡¡¡No te quiero
María- pensás que sos para
Victorio- escuchar!!!
María- dejarme con la palabra en la boca!!! ¿Te pensás que toda tu vida me vas a basurear y rebajar como lo hacés, eh?
Victorio- ¿Qué tenés, flaca? ¿Qué te pasa?
María- ¿Cómo que qué me pasa? ¿Vos me estás cargando? Yo con toda la onda, pensando que te interesa, te cuento algo y me respondés como si te dijera que se nubló.
Victorio- Mirá, María. Me alegra que te hayan llamado, pero tengo otras cosas en la cabeza. No sé por qué venís a contarme tus cosas, no me
María- ¡Te lo cuento de onda! ¿¡Por qué me hablas así!? Si hoy hablamos lo más bien, y
Victorio- (refregándose los ojos) Me duele la cabeza… (estirando su brazo señalando la puerta) Por favor...
María lo miró sin poder creer lo que oía. Asintió en silencio, y se fue mirándolo por última vez.
Victorio- (exhaló) Cortala, Vico. Olvidate.

En las primeras horas tarde, Rocío se encontraba  bajando las escaleras con la toda calma pero se alarmó al escuchar la llave entrar en la cerradura y corrió a la cocina. Pablo había llegado con papeles que advertían una noche larga y poco divertida para él… Nada de otro mundo.
Entró a su despacho y dejó sus cosas sobre el escritorio, acomodando las carpetas en orden de prioridad. Al entrar Teresa, aprovechó para hacer su pedido de café y un vaso de agua y aspirinas. Se sentó en su sillón y comenzó a leer, carpeta por carpeta. El dolor de cabeza se hacía cada vez más intenso, había tenido una reunión extensa y poco dinámica.
Teresa- (entrando con una bandeja) Permiso, señor.
Pablo- (tirando una carpeta sobre el escritorio) Ay, gracias Tere.
Teresa- (alcanzándole el vaso y dos aspirinas) Señor, tiene muy mala cara. ¿No preferiría que le prepare un baño de sales?
Pablo- (refregándose los ojos) Si me baño, me va a agarrar sueño, y no estoy como para darme esos lujos.
Teresa- (abriendo los ojos) ¿No va a dormir esta noche?
Pablo- No, no creo. Y si duermo, serán un par de horas nada más. Tengo mucho trabajo.
Teresa- Pero, señor
Pablo- Sin peros, por favor. Me estoy librando de Aidé, te pido que no la reemplaces vos.
Teresa- Disculpe. ¿Necesita algo más?
Pablo- No, está bien. Gracias (Teresa salió)
Rocío salió de la cocina y en el camino se encontró con Teresa.
-¿Pablo está en el despacho?
Teresa- Sí, pero está con mucha dolor de cabeza, no
Rocío- Gracias (alejándose a prisa)
Teresa- No está de humor (negando, siguiendo su camino a la cocina)
Fuera del despacho, de espaldas a la puerta, Rocío se debatía consigo misma si entrar o no. Hablaba sola, se daba aliento.
Rocío- Bueno, Rochi. Basta. Algún día te lo vas a cruzar, no te vas a andar escondiendo en todos los rincones para no verlo (exhaló en seco) Vamos.
Pablo abrió la puerta en el momento en que Rocío volteó a golpearla, pero al hacerlo tan enérgica, cayó en brazos de Pablo, quien la miró extrañado.
Rocío- Ups (mirándolo sin alejarse de él) Parece que siempre terminamos en la misma, ¿no?
Pablo- (soltándola) Sí, me aterra un poco.
Rocío- (sonriendo) Bueno, tampoco para tanto, no soy tan fea, ¿o sí? (Pablo enarcó una ceja) Perdón, ehhh, ¿cómo le va?
Pablo- (frunciendo el ceño, extrañado cruzándose de brazos) Bien, ¿qué necesita?
Rocío- Yo también estoy bien por si le interesa, digo (Pablo rascó su sien) Emmh, es que… (inentendible) lequeríaperdónporlodeanochefuesinquererlaverdadquenosiempremepasaperoleprometoquenovaavolverapasaryome
Pablo- Espere, no le entendí nada…
Rocío- Ay, pero usted me la quiere hacer más difícil. 
Pablo- No, se la complica sola dando mil vueltas. Vaya al grano.
Rocío- (exhalando) Bueno… ¿Vio que anoche no tuve una actitud muuuy normal que digamos? (Pablo asintió entrecerrando sus ojos) Todo eso tiene su explicación, y claramente, no la quiere escuchar entonces solo me limito a
Pablo- Quiero escuchar
Rocío- (mostrando sus dientes, mirando hacia todos lados, mirándolo finalmente) Ok… Insomnio.
Pablo- ¿Insomnio? (Rocío asintió fingiendo asombro) Nunca vi a una persona con insomnio que ande con los ojos abiertos.
Rocío- Ah, no… seguro (asintiendo) Soy un caso único en el mundo. Bueno, en verdad, no se si único, pero soy… como… no se, el médico me lo explicó con términos clínicos. A mí me parece tan increíble para usted, pero así es la realidad, señor.
Pablo- (sonriente) Está bien, digamos que le creo. Igual, no deja de sorprenderme usted, eh.
Rocío- (sonriendo aún más) ¿Ah, sí?
Pablo- Sí, es… raro… todo.
Rocío- Bueno, igual… yo le prometo que no vuelve a pasar.
Pablo- No, sí… eso se lo aseguro yo mismo. Si la encuentro despierta en la noche, retrocedo y no pasa nada.
Rocío- Bueno, tampoco se me va a andar escapando (Pablo enarcó una ceja) Quiero decir, ehhh.
Pablo- (atendiendo el celular, dando la espalda) Vico, decime (…) ¿Ahora tiene que ser? (…) Pero dejá de meterte en quilombos con minas (…) Ah, encima es la misma que te hizo todo este lío. Ah, sos (…) (exhalando) Bueno, ehh… ¿Dónde estás? (…) No, no, anda al bar de la esquina, ya salgo para allá… en 15’ estoy. (A Rocío) ¿Necesita algo más?
Rocío- No, gracias por su tiempo.
Pablo- ¿Me… permite pasar?
Rocío no había caído en cuenta que estaba parada frente a él, impidiéndole el paso, y se corrió.
Pablo- Gracias (salió)
Rocío se quedó mirándolo irse e inconciente, sonrió.
Rocío- (suspirando) Si no fuera tan mal llevado…
Quiso apoyarse sobre su hombro en la puerta, pero la misma no había sido cerrada, por lo que pasó de largo y terminó en el suelo.
Pablo regresó hacia su despacho, y se asombró al verla caída. Rápidamente, se acercó a ella para ayudarla a levantarse.
Pablo- ¿Está bien?
Rocío- (sonriente) Sí… Sí, solo… estaba cansada y me quise tirar un rato, nada más. Gracias
Pablo- (soltándola, frunció el ceño) La próxima pruebe que haya algo más suave esperándola.
Rocío- (irónica sin hacerse notar) Ah, tiene razón… Lo voy a tener en cuenta.
Pablo la miró extrañado y se alejó de ella para desaparecer, finalmente, tras atravesar la puerta principal.
Rocío- ¡Ay, Rochi! ¡Vos y tus pensamientos!
-

Pablo llegó al bar en el que habían quedado en encontrarse con Victorio, y lo halló sentado junto a una mesa lo más alejada de la entrada que fue posible.
Pablo- (sentándose) Acá me tenés…
Victorio- Gracias por venir.
Pablo- Te soy sincero, estuve a punto de no hacerlo, pero… me puse a pensar que nunca me llamaste de urgencia por una mujer, así que… supuse que había pasado algo grave. Contame…
Victorio- No se por qué no puedo superar las cosas. Me molesta, te juro. Me siento una mina pensando todo el tiempo en ella.
Pablo- ¿Y por qué pensás tanto?
Victorio- No sé… Y eso es lo peor, porque yo siento que no vale la pena, pero me puede, me tiene pendiente todo el tiempo, a toda hora… Y más ahora que está ahí en la empresa… Y encima de todo, este estúpido que le vino a tirar onda.
Pablo- (enarcando una ceja) ¿Estúpido?... Ah, ya se… Te la están por robar, ese es el problema.
Victorio- ¿Qué decís? No
Pablo- Sí
Victorio- Pablo, no me pueden robar algo que no es mío
Pablo- Bueno, fue tuyo… La cosa es que tenés amenazado el territorio, por eso no dejas de pensar en ella.
Victorio- Pero es que el tipo es una porquería, de verdad… No es un buen tipo
Pablo- ¿En qué te basas?
Victorio- Hace sufrir a las mujeres, las usa, se divierte y chau
Pablo- ¿A quién te hace acordar eso?
Victorio- (mirándolo desconcertado) ¿A quién? ¿Por qué? (Pablo levantó ambas cejas) ¿Por mí lo decís? Pero a mí también me usan, es mutuo
Pablo- A ver, Vico… Soy tu amigo, y como tal quiero verte bien, y te tengo que decir la verdad… Vos no sos mal tipo, pero tenés que reconocer que este último tiempo no te portaste muy bien que digamos con… tus… salidas o como quieras decirle. ¿No será que la vida se está cobrando una revancha?
Victorio- (pensativo; despeinándose) ¿Vos decís?
Pablo- Y si no, es la mina… te hizo alguna brujería o algo de eso
Victorio- Pero no, Pablo. No digas boludeces
Pablo- (exhalando) Desde que la conoces, estás así… Primero porque te cortó el rostro, de la noche a la mañana te dijo ‘no va más, fuiste’… eso hacías vos antes. Se celan entre ustedes y entran en corto… el detalle es que no son nada… y Ahora ella consiguió uno, encima de todo, se lo encaró en tu cara
Victorio- Él a ella
Pablo- El orden de los factores, no altera el producto… y ahora vos pagas el pato que pagaban las otras minas, cuando las desechabas.
Victorio- ¿Vos decís?
Pablo- Yo te advertí que te tenías que calmar… y qué me dijiste ‘Tranquilo, Pablo… no jodas. Está todo controlado’. Escapaste a muchas relaciones serias, tendrías que tratarte… Le tenés miedo al compromiso.
Victorio- Y ahora estoy así…. ¿Por qué me quiero comprometer con Mery?
Pablo- Ah, sería un buen punto. Tal vez sí. ¿Por qué no vas a pedirle casamiento? (Victorio revoleó la mirada) Te cansaste de jugar, Vico… y ahora, son los demás los que juegan.
Victorio- Hubieras sido un muy buen psicólogo si seguías estudiando…
Pablo- (sonrió hacia un lado) tal vez, pero no necesito ser psicólogo para decirte lo que te dije. No siempre uno se da cuenta de las cosas, así las tenga frente a sus ojos… Muchas veces, un tercero nos tiene que decir la verdad, y te va a ayudar a encontrar la solución.
Victorio- (sonrió, golpeándole el hombro) Gracias, tercero
Pablo- Che, al final no tomamos ni un café…
Victorio- No, pero vamos. Dejale unos pesos y listo.
Pablo-‘Dejale’, dice.
-

Bien entrada la noche, apenas un par de horas pasadas las 12, un auto hizo su ingreso al estacionamiento de un edificio, y del mismo, descendió una pareja de jóvenes. Sin tomarse la mano, ni nada por el estilo, entraron al ascensor y subieron hasta el 3er piso. Él, muy caballero, dejó que ella baje primero y, obviamente, tras abrir la puerta, dejó que ella pase al departamento antes que él. No había por qué apurarse, la noche era joven, y todo salía mejor con paciencia…
Mauricio- Linda noche, ¿no?
María- (sonriente) Sí, muy linda… Está para ir a caminar por el muelle, se me ocurre.
Mauricio- (quitándose el saco, tirándolo sobre un sofá y acercándose) Sí, es una buena idea… Pero yo tengo una mejor
María- (sintiéndose arrinconada) ¿Cuál?
Mauricio- No seas ansiosa, no falta mucho para que lo descubras… Estás particularmente linda esta noche (intentando acariciar su mejilla)
María- (corriendo la cara, esquivando la mirada) ¿El baño?
Mauricio- (cambiando la cara, señalando) Aquella puerta.
María- Permiso, eh.

En la entrada de un edificio, dentro del auto, sin animarse a salir, se encontraba Victorio pensando y golpeando sus dedos en el volante. Era la segunda vez que ponía en marcha el vehículo, y nuevamente desistía de aquella decisión. Tiró su cabeza hacia atrás, sobre el respaldo del asiento y cerró sus ojos intentando pensar, exhalando una vez bien profundamente.

En el departamento, más precisamente en la habitación de Mauricio, se encontraban éste y María besándose sin desenfreno. Él parecía más desesperado, pero intentaba controlar sus ganas; a ella, por el contrario, se la notaba incómoda.
La tomó por la cintura, y con algo de fuerza sobre ella, comenzaron a retroceder hasta caer sobre la cama. María estaba ahora encerrada, y sin ninguna escapatoria. Lo único que le quedaba por hacer, era recurrir al discurso lastimero que usaba cuando se sentía presionada por los hombres.
María- (corriendo la cara) Esperá, esperá.
Mauricio- (desentendido, separándose apenas) ¿Qué pasa?
María- (mirándolo) No… no-no quiero.
Mauricio- (desilusionado) ¿Qué? Pero… ¿qué pasó?
María- No, no… es que… no puedo porque… no estoy pensando en vos (Mauricio la miró asombrado, y casi deseando desaparecer) ¡No! No es que esté pensando en otro, es que… dejé a mi perro solo, y si no vuelvo, va a empezar a llorar y… y los vecinos se molestan.
Mauricio- (sin poder creerlo) ¿Por un perro?
María- Y sí… Los perros aúllan, y son molestos
Mauricio- Nono, quiero decir… ¿por un perro me… se termina la noche?
María solo lo miró. Mauricio se separó de ella precipitado al sonar el timbre de la puerta, asustado.
María- ¿estás bien?
Mauricio- Perfecto (salió tras arreglarse el pelo y la camisa a medio abotonar, para abrir la puerta) ¿Vos? ¿Qué hacés acá?
-Vine a… a buscar unas carpetas que me dijeron que tenías en tu… casa, departamento, como se llame.
Mauricio- ¿A esta hora, Vico?
Victorio- Sí, sí… en realidad, me veo como con pocas ganas de dormir, y bueno… llamé para pedir expedientes y eso… (Mauricio exhaló) ¿Interrumpí algo?
Mauricio- No, no… nada. Si lo hubieras hecho, no lo estarías contando. ¿Qué expedientes son?
Victorio- Son unos del caso de
María apareció de repente en la sala, lista para irse, buscando su billetera dentro del bolso, provocando que los ojos celestes que la avistaron, se entristecieran. Ella no notó su presencia.
María- (A Mauricio) De verdad, yo me voy… Tengo que levantarme temprano mañana, y no
Mauricio- ¿Pero no era que te ibas por tu perro?
María- (levantando la mirada a él) Sí, también… obvio, pero mañana trabajo y (miró a la puerta abierta, cambiando la expresión de su rostro)
Solo hubo miradas. Las palabras no eran necesarias. Victorio sintió un ardor en los ojos, previo aviso a que debía evitar que las lágrimas que afloraban escapen a sus ojos, por lo que solo bajó la mirada y la fijó en el suelo.
María- (mirando a Victorio) Bueno, yo… me voy (A Mauricio ahora) Gracias por… por todo. La pasé muy bien, en serio.
Mauricio- Bueno, dejame que te lleve, al menos.
María- No, no te preocupes. Yo me pido un taxi y
Victorio- Te puedo llevar, si querés.
María- (mirándolo fijo) No. No, gracias, estoy bien así.
Mauricio- Mirá, Mery… Si no te llevo yo, por lo menos que te lleve Vico.
María- Está bien… Si podés, llevame Mauricio.
Mauricio- Perfecto. Esperame que busco lo que necesita y agarro las llaves (adentrándose, cuando sonó el teléfono)
Victorio- Así que la pasaste bien…
María- No seas imbécil. No me arruines la noche.
Victorio- No, nunca sería mi intención esa.
María- Vos viniste acá a propósito… Para asegurarte de que entre Mauricio y yo no iba a pasar nada.
Victorio- ¿Qué pasa si te digo que sí?
Mauricio- (sonriendo) ¿Que sí qué? (entregándole a Victorio unas carpetas) Bueno, listo. Mery, vas a tener que ir con Vico, porque… yo… tengo el auto… que… averiado, está averiado.
Mery- Pero si vinimos en ese, y no tenía nada.
Mauricio- En ese momento… Me acaban de llamar y… me dijeron que… que no anda. Así que… Vico, llevala a destino
Victorio- Sí, claro (A María) ¿Vamos?
María salió del departamento, no sin antes darle un beso en la mejilla al hombre con el que la noche había empezado, y se acercó al ascensor.
Mauricio- (acercándolo tomando brucamente a Victorio por el brazo) Ojo con lo que le decís.
Victorio- (mirándolo sonriente, golpeando su mejilla) Tranquilo, no voy a decir nada.

11 comentarios:

  1. Tanto ibas a desaparecer Adri?! , me encanto el cap, encerio se extrañaba la nove, pense que quedaba todo ahi, pero me alegra que hayas posteado cap , aunque quiero y espero un acercamiento Pablochi, espero prontito el poximo cap, escribis excelente, me encanta la pareja de Vico y Mery, un beso.

    Pris

    ResponderEliminar
  2. haaay por fin ya pensaba que no habias abandonado ,bueno cumplo con decirte que desaparecisteun monton y en el capi nomas nos dejaste un pokitititito pablochi no es justo , me encanta la pareja de vico y mery pero no crees que ya es mucho de ellos y poco de rochi y pablo , bueno te lo dejo a tu eleccion total tu eres la autora espero y aspiro que postees mañana de verdad desapareciste un monto y ya te extrañabamos....espero un acercamiento pablochi cuando se va adar cuenta pablo que le encanta la rubia ? o es que no le gusta ?
    tejuro quetuve que volver a leer el capi anterior por que me habia perdido
    espero maaas
    besitos
    ROSNE

    ResponderEliminar
  3. Me parece que esta genial asi la nove :)

    ResponderEliminar
  4. AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAW ♥ Mucho Vico y Mery, quiero más de Rocío y Pablo! Necesito un acercamiento VERDADERO entre ellos. Nada de un sueño, y Rocío cayendose haha. Hay algo qué me pasa con Pablo: Como él es tan así, tan frío, cortante. Cuando vos pones que sonríe me da una cosita tan linda, no sé, me da mucha ternura... Ojalá mañana subas, besos!

    Vicki ♪♫

    ResponderEliminar
  5. lo mismo digo ojala pronto subas.. no hace falta decir que escribes muy bien, impecable; por eso sigo leyendo (ademas de los protagonistas)buenas noches :)

    ResponderEliminar
  6. Para empezar decir que trate de tirarte un escupo para cumplir tu sueño pero no esta entre las opciones del capi u.u ASKJJKASJKSAKJSAKJS XD no broma ridicula si nunca lo haria y lo sabes :) Decirte que me dan tanta rabia vimery!! onda porque tenian que ser tan duros.. Decir que amo ver que vico se esta enamorando y de verdad y más si es de mery :) Me encanta esta pareja en la nove y ya espero que haya algún acercamiento porque me puedeeeeen ♥ Y de pablochi decir que pablo siempre es como el 'heroe' de rochi porque la salva jajajaj y creeme que yo feliz si el quiere ser mi heroe y salvarme a mi mil veces jajaja Grande Enrique por crear esa canción jajajaj Iglesias por si no sabias quien jajaja y si no sabes buscala y preparate pera morir porque es HERMOSA! La estoy escuchando ahora para introducirme en el comentario jajajajajaj Y nada pablochi que se aproximen algo po! o si no ya me enojare y hare una huelga jajajaja Y para finalizar ADRI ERES LO MAAS! :) Nunca lo olvides ♥

    De la más molestosa de todas cata pe :)

    ResponderEliminar
  7. Nahhhhhhhhhhhhh quiero que pablo se interese por la rubia, ella es la que esta loquita por el xd

    ResponderEliminar
  8. Cuando el proximoo capitulo?

    ResponderEliminar
  9. Hay y no hay mas capitulos?

    ResponderEliminar