junio 22, 2011

'Hasta que te duela' - Capítulo 15

Rocío subió las escaleras, y tras golpear la puerta del cuarto de Stéfano, la abrió, pero se detuvo y apoyó sobre el marco de la misma.
Stéfano- (mientras preparaba un pequeño bolso) ¿Estás esperando que te salgan raíces?
Rocío- (sonriendo irónica) Sí, sería genial. Imaginate que me salgan raíces justo acá… Te vigilaría todo el día.
Stéfano- Mejor andate… No creo en esas cosas, pero vos sos ave de mal agüero, así que… por las dudas, evitame disgustos.
Rocío- ¿A qué hora volvés mañana?
Stéfano- A la misma hora que se supone que el tren ‘no te metas donde no te importa’, sale de la estación.
Rocío- ¿Tan temprano?
Stéfano- ¿Qué querés?
Rocío- Quiero saber a qué hora volvés, nada más
Stéfano- A las 12, por ahí. ¿Satisfecha? Te podés ir.
Rocío- ¿A lo de cuál amigo vas?
Stéfano- (tomándose el rostro) Uh, flaca. A ver, me voy en un rato a lo de Ezequiel. Vamos a cenar milanesas con fritas, hacemos el trabajo, dormimos, desayunamos,
Rocío- Ok, ‘ta, ‘ta… está bien. Pasala bien.
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junio 20, 2011

'Hasta que te duela' - Capítulo 14

Pablo salía del despacho por detrás de los inversionistas, los acompañó hasta la puerta y desde allí los despidió.
Pablo- (dejando que la puerta se cierre sola) ¡Chau!
Victorio- Por favor, ¡qué densos! ¿Podrán alguna vez caer tipos con más onda?
Pablo- No se, pero si no invierten después de toda la atención que les presté… No respondo de mí.
Victorio- Como sea, me voy a casa a ducharme y te paso a buscar.
Pablo- ¿Seguís con esa idea?
Victorio- Obvio
Pablo- Pero nunca dije que sí
Victorio- Ya te dije que con ese ‘lo voy a pensar’ para mí es más que suficiente… (Dirigiéndose a la puerta, en el camino golpeó sutilmente la mejilla de Pablo) Nos vemos en un rato, bro. (Salió)
Rocío- (apareciendo en la sala) Bueh, por fin se fueron esos viejos (Pablo exhaló) ¡Uh, bueno, che! … ¿Puedo hablar con usted ahora?
Pablo- Si no hay otra opción… Todo suyo (Rocío abrió sus ojos asombrada) (mirándola, revoleando la mirada) Me refiero a que la escucho, dígame…
Rocío- Ah, sí, claro, obvio, sí… El tema es que…
Pablo- Antes que siga y se desvíe, ¿su documento?
Rocío- No voy a desvariar, así que por favor, si me deja terminar, va a ver como todo tiene sentido (Pablo levantó las cejas, y metió ambas manos en los bolsillos del pantalón) Bueno, ¿vio que yo tengo una amiga? (Pablo asintió desentendido) ¿Qué mi amiga se quedó en mi departamento? (Pablo asintió) ¿Qué yo le dejé mi dni? (Pablo cambió la expresión en su rostro) Emmh… ¿Qué… que yo lo iba a ir a buscar?
Pablo- (desanimado) Tengo muy buena memoria, me acuerdo todo. Vaya al punto
Rocío- Mi amiga perdió el DNI.

junio 11, 2011

'Hasta que te duela' - Capítulo 13

Los metales que colgaban en la puerta anunciaban la llegada de un nuevo cliente. Un hombre alto, con barba y una musculatura considerablemente exagerada, salió de un cuarto a atender.
-¿Si?
Rocío- Hola, señor, emmh… Lo buscamos (recibió un codazo de María) Eh, lo busco a…
Rocío no pudo seguir. De adentro del cuarto del que este hombre había salido, un joven salió con algo de sangre corriendo por su rostro; la boca, la nariz y los ojos hinchados.
-Dale, nena. ¿Qué querés? No tengo todo el día
Rocío- (sin quitarle la vista de encima hasta que salió de aquel local) Ah, Ehhh, sí… yo estaba-quería-eh… buscaba en realidad-eh-¿qué le pasó a ese… chico?
-¿Sos ciega, flaca? (sin paciencia) Decime qué querés, estoy trabajando. ¿Querés que te haga algo?
Rocío- ¡NO! No, estoy bien… gracias. ¿Axel está?
-(mirándola mal, dirigiéndose hacia el cuarto y gritando) ¡AXEL, TE BUSCAN! (dentro) Unas pibas que tienen una pinta de no saber nada de la vida (se oyó una risa) Bueno, preparate y no te muevas. Va a tardar porque es muy grande y te va a doler (un grito sentido se escuchó luego de estas palabras, en el momento en que Axel cruzó la puerta cabizbajo)
Axel- (riéndose) Si… Díganme en qué (levantando la mirada, asombrado y encantado) Mery…
María- (indiferente) Axel
Axel- T-t-tanto tiempo (gritos y súplicas salían del cuarto que llamaban poderosamente a la atención y al pudor de Rocío) ¿Cómo estás?
María- (sonriendo altanera) Perfecta
Axel- Me alegro, de verdad.
María- Yo también (se cruzó de brazos, e hizo a una lado su rostro, mostrándose incómoda e impaciente)
Axel- Mery, vos sabés que yo nunca-
Rocío- ¡Ay, perdón! Ehh… ¿q-qué le están haciendo a ese pobre hombre que grita tanto?
Axel- Un tatuaje