abril 12, 2011

'Hasta que te duela' - Capítulo 5

Estaban frente a frente, salvando la distancia por la altura de él, quien la miraba encantado, fijamente a los ojos, mientras que ella, lo miraba algo extrañada, incómoda y con desconfianza.
Rocío- (intentando soltar su mano de las de él) Perdón
- (tomándole la mano más fuertemente) No, no… te repito, perdoname vos
Rocío- (aún más incómoda, soltándose tras varios forcejeos) Emmh, no. La culpa fue mía… ¿Vos sos Pablo?
- Puedo ser quien vos quieras que sea
Rocío- (levantando las cejas, asombrada, y frunciendo el ceño a posteriori) ¿Disculpe?
Aidé- (regresando con la cabeza gacha) Perdón, ¿en qué…? (Levantando la mirada) Victorio, ¿necesitas algo, querido?
Victorio- No (mirando a Aidé) No, ya lo encontré… Permiso (pasó por al lado de Rocío, sin quitarle la mirada de encima, y luego se adentró en el pasillo)
Aidé- Lo último que le quería decir… Las relaciones personales NO tienen lugar en esta casa… Los romances los deja puertas afuera
Rocío- No, pero yo no-no estoy en pareja
Aidé- Mejor así, y espero que no quiera el trabajo con el objetivo de encontrarla acá
Rocío- (boquiabierta) ¡NO! No, se equivoca, yo no
Aidé- (levantando la voz) Y si lo llegara a encontrar fuera de esta casa, (bajando el tono) que quede en la vereda ¿Soy clara?
Rocío- Ehh..
Aidé- ¿Sí o no?
Rocío- Sí, sí… Está claro
Aidé- Muy bien, entonces… ¿Va a buscar sus cosas y regresa?
Rocío- (intentado sonreír amablemente) Sí, en una hora a más tardar estoy acá
Aidé- (con una sonrisa irónica) Que sea menos. Permiso
Rocío quedó paralizada, Sin poder creer tales respuestas. No esperaba que la trate así, sobre todo después de haber tenido la primera impresión de que aquella mujer era amable y comprensiva. Pero al parecer, Rocío había comprendido que debía tomar con pinzas sus actitudes.
-


Victorio intentó regresar a la sala lo más rápido que pudo, pero al hacerlo, no halló a Rocío en ella. Encontró a Teresa bajando las escaleras, y no dudó en preguntarle por ella. Teresa le informó que sabía que se ausentaría por unos momentos. Tras agradecerle, y algo desilusionado, regresó a Pablo.
Victorio ingresó al despacho, y tras cerrar la puerta, caminó unos pasos hacia el sofá, y se dejó caer mientras un suspiro escapó a su cuerpo.
Victorio- Me acabo de enamorar…
Pablo- (llenando unos formularios, serio) Se... Yo creo que estos formularios vienen cada vez más largos, e inútiles.
Victorio- ¡Eu! ¡Che! ¡Eu! (Pablo levantó la mirada) Te dije que me acabo de enamorar…
Pablo- (bajando la mirada) Veníamos en el auto, y escuché esa frase unas diez veces
Victorio- No (acercándose tras haberse puesto de pie) No, macho, esta vez es distinto
Pablo- (mirándolo nuevamente) Eso también ya lo escuché (regresando a los formularios)
Victorio- ¿Eh? ¡No! ¡No entendés nada vos!
Pablo- Bueno, a ver (terminando de llenar los últimos renglones, y dejó la lapicera a un lado, mirándolo algo divertido) Decime… ¿quién es la afortunada?
Victorio- (suspirando) Tu empleada
Pablo- (abriendo los ojos grandes) ¿¡Qué!? (Victorio asintió) ¿¡Teresa!?
Victorio- ¡Pero no, salame! (Pablo exhaló aliviado, y se afirmó contra el respaldo de su sillón) La nueva… ¿Esa es la tal Rocío de la que hablaban?
Pablo- Sí, sí, ella es. ¿La viste?
Victoria- Preciosa
Pablo- La viste… (Moviendo la silla de un lado hacia otro) Si vos lo decís
Teresa- (ingresando tras golpear la puerta) Perdón, señor. Solo les quería anunciar que la mesa está servida
Pablo- Está bien, Teresa, gracias. Ya vamos… Avisale a mi hermano, por favor
Teresa- Sí, señor. Permiso (salió cerrando la puerta)
Pablo- Bueno (poniéndose de pie, caminando) ¿Vamos?
Victorio- No, no, (frenándolo con una mano sobre el pecho) esperá ¿Me vas a decir que Rocío no es linda?
Pablo- (con algo de inocencia) No-no se
Victorio- (quitándole la mano del pecho) Uh, hermano (Pablo levantó las cejas, con una sonrisa divertida) ¡Aflojá un poco, ya pasó eso!
Pablo- (extrañado, serio) ¿Q-qué ya pasó qué? ¿¡Qué-de qué hablás!? ¡No la vi, no la conozco!
Victorio- (sonando arrepentido) ¿Ah no?
Pablo- No
Victorio- Disculpame, no-no sabía, no-
Pablo- Está bien, Vico. Ya está… ¿Vamos? (Victorio asintió y salieron del despacho)
Victorio- Pero vas a ver que cuando la conozcas, te va a volar la cabeza
Pablo- Pero, ¿Me estás cargando? ¿No la querés para vos?
Victorio- Obviamente 
Pablo- ¿Y entonces?
Victorio- Te estoy advirtiendo lo que te va a pasar cuando la veas
Pablo- (revoleando la mirada) Sí, Vico, lo mismo me dijiste con Florencia, Mariel, Analía… y ninguna me movió UN pelo
Vico- Sí, ya se, no traigas el pasado... Vas a ver que con ésta es diferente
Stéfano pasó frente a los ojos de ambos con una bandeja, con intenciones de subir las escaleras, y así lo hizo
Pablo- ¿A dónde vas con eso, Stéfano?
Stéfano- (sin detenerse) ¿A dónde te parece?
Pablo- ¿Por qué no almorzas con nosotros en la mesa? Por lo menos hoy, que está Victorio
Stéfano- (deteniéndose, lo miró fijo y respondió sarcástico) No, te agradezco (continuó subiendo)
Pablo- ¡Stéfano! ¡STÉFANO! ¡BAJÁ YA MISMO!
Stéfano- ¡NO ME JODAS!
Pablo- ¡¡STÉFANO!! Ah, no (intentando ir tras él)
Victorio- ¡Pablo, pará! (tomándolo por los hombros, llevándolo hacia la sala en la que se hallaba la mesa servida)
Pablo- (moviendo los hombros enérgicamente) ¡Soltame, ya está!
Victorio- Pero, mirá como te ponés por esa pavada… Es un chico
Pablo- (sentándose en la punta) No, Vico, no… Esas no son actitudes de un chico de 15 años. O ponele que sí, pero Stéfano agranda las cosas a un nivel de capricho infantil insoportable. Yo también tuve 15, y no era así
Victorio- (ya sentado en el lateral, al lado de Pablo) Pero vos tenías a tus viejos todavía, Pablo
Pablo- (exhalando) Sí, sí yo se. Y para mí también es difícil, pero él no me dejó que lo ayude. Yo lo entiendo, y cada cosa que me dice, cada muestra de odio y desprecio lo que sea, me duele, pero te juro que a la larga la entiendo…
Victorio- Sí, hermano, yo lo se. Tengo ojos, te veo… Pero dejalo que ya se va a golpear
Pablo- Pero hay caídas que no quiero que tenga
Victorio- Pablo, vos sabés que no siempre lo vas a poder proteger
Pablo- Lo se, ahora mismo lo tengo acá y no lo puedo proteger porque no me deja. Mi hermano sufrió demasiado, y mientras de mí dependa, voy a hacer hasta lo imposible para que no lo siga haciendo
Victorio- ¿Y vos? ¿Vos no sufriste acaso con todo lo de tus viejos?
Pablo- Yo no importo, Vico… Y ya lo hablamos
Victorio- No, nunca lo hablamos
Pablo- Sí
Victorio- No, Pablo, no. Siempre hablaste vos… Y justo vos, a VOS te tocó crecer de golpe, y
Pablo- Vico… Mi hermano es lo único que tengo de mi mamá y mi papá. Lo único que importa es que él esté bien, y que no le falte nada (exhaló) Y ahora… comamos, que se enfría
Victorio- No me parece
Pablo- (tras probar bocado) Mm, no. No está frío, está bueno
Victorio- No hablo de eso. No me parece que te dejes… que seas como un árbol, una planta que se deje secar
Pablo- Vico, las plantas no se dejan secar
Victorio- Cuando una planta se quiere morir, por más que la riegues días enteros, no va a haber nada para impedir que haga lo que quiera.
Pablo- (dejando los cubiertos al borde del plato) Vico, a ver… Mi momento de felicidad, ya pasó, ¿si? Yo fui muy feliz, y ahora le toca a mi hermano
Victorio- ¿Vos me estás cargando? O sea que toda tu vida fue desde el día cero hasta los 18 años… (Pablo asintió) ¡No me jodas, Pablo!
Pablo- Vico… La decisión la tomé hace mucho. No la cambié antes, y no la voy a cambiar ahora… (Victorio desvió la mirada, negando enojado) Comamos bien, dale. Parecemos un matrimonio
Victorio- Es que a éste paso, ni a eso vas a llegar
Pablo- ¿Y para qué quiero casarme si te tengo a vos? (Victorio lo miró y ambos contuvieron la risa, moviendo sus mandíbulas, hasta que sonrieron)
 -

Rocío, había llegado a su departamento y estaba terminando de acomodar sus cosas en una valija, tras haber llenado una caja con cuadros, portarretratos, álbums de fotos y algunos adornos, mientras hablaba con María
- Sí, amiga, como te digo… O sea, el flaco se cree que vive no se, en el palacio de algún tipo, o que estamos en la época de los cavernícolas. Pura dictadura en esa casa, ¡pobre el pibe! Yo entiendo también por qué se comporta como lo hace
María- Claro, ¿y vos qué vendrías a ser? ¿La que arma la rebelión, los vas a enfrentar, o qué?
- Voy a hacer lo que tenga que hacer
María- Sigo sin entender
- Ay, a ver, ¿qué no entendés? Yo
María- Eso sí, a VOS no te entiendo… Esa familia está depositando su confianza en vos, y vos ¿qué?
- Mery, a vos no se te murió tu viejo.
María- Ya se, Ro… Pero vos parece que no entendés que ellos
- Nada de lo que me digas ahora, va a cambiar las cosas. No me voy a meter con el nene… (Exhaló) Pero contame vos… ¿Cómo estás?
María- Bien, creo… No se, esto de mudarme movió las cosas en casa
- Pero no es la primera vez que te vas
María- Es la primera vez que aviso… Se lo tomaron muy mal, pero me importa muy poco, te digo la verdad
- ¿Y los muchachos? ¿Ninguno te llamó? Digo, publicaste en todos lados que te mudabas a mi departamento.
María- (ríe) Sí, pero no… Nico ni señales dio, y el resto ni apareció, pero tampoco me interesan
- Pfff, me imagino…
María- ¡¡En serio, tonta!!… Che, y vos… ¿qué onda el jefe?
- ¡Ay, Mer!
María- ¡Ay, ¿qué?!
- (negando) Ninguna. No lo conocí todavía…
María- Pero alguna idea tenés que tener, no se… si es viejo, joven, ¡que se yo!
- ¿En qué cambia?
María- ¿Cómo en qué? ¡Cambia muchísimo todo! Tal vez te pueda visitar más seguido, dale… ¡Tirame un dato!
- ¡Es que no lo vi! No se… Me crucé con un amigo, creo que era
María- ¿Y?
- Y no se, no se… Estaba bastante bien, que se yo
María- ¿Rubio? ¿Morocho? Dame características…
- Morocho… medio lancero
María- ¡Jodeme! ¿¡Se te tiró!?
- Medio como que sí
María- Medio no, Ro… O se te tira, o no se te tira
- Bueno, no se, Mery, a mi me dio la impresión que sí
María- ¡Ay!
- ¿Qué?
María- Mirá si te enamorás… Como es el amigo, te lo pide él… quién te dice, por ahí dejas de lado tu-
- NADA, que te quede claro, NADA NI NADIE va a hacer que cambie mi decisión
María- Bueno, como digas… Pero tengo el presentimiento que algo va a cambiar tu mentecita
- Nunca fuiste buena con los presentimientos, y ésta no va a ser la excepción. Escuchame, te dejo que se me hace tarde, y me acribilla la milica… Tenés las llaves, ¿no?
María- Sí, amiga, no te preocupes. Gracias
- ¿Gracias por qué? Al contrario, gracias a vos por quedarte
María- Vos sabés que me estás haciendo un gran favor con esto
- Basta. En todo caso, es un ida y vuelta.
María- Okay… ¿Rochi?
- Decime
María- Vos sabés lo que pienso de todo esto, pero… Sos mi amiga, y no te voy a soltar la mano… Quiero que sepas que contás conmigo, en serio
- Lo se, amiga. Gracias… Te quiero
María- Yo te quiero más. Un beso
Rocío escuchó el titubeo en el celular, señal de que la comunicación había finalizado. Exhaló y guardó el aparato en el bolsillo de la chaqueta de jeans que llevaba puesta. Tomó la caja, la selló con cinta adhesiva, y la colocó sobre la valija, de manera que quede afirmada contra la manija de la misma. Se acercó a la puerta con todo aquello, y miró su departamento con algo de nostalgia, algún que otro miedo por lo que vendrá, pero segura del paso que iba a dar. Hay quienes dicen que los valientes no son aquellos que no le temen a nada, si no aquellos que enfrentan sus miedos. Ella utilizaba la misma frase, pero con la seguridad en lugar de la valentía.
Tras un corto, pero sentido suspiro, Rocío salió de su departamento y cerró la puerta. Esperó por el ascensor, llegó a la planta baja, y subió al auto que la esperaba afuera, para ponerse en marcha y dar inicio rumbo a aquel camino que ella había elegido seguir...

6 comentarios:

  1. Me encantooo!!! no!!!1
    yo queria q fuera Pabloooo!!!!
    jajaj!!!!No me encantaaa la novee!!!!
    sos una genia escribiendooo!!!
    Espero otro cap`!!!!!
    Un Bss!!!!
    v@l3!!!!♥♥

    ResponderEliminar
  2. me imaginaba que sea victorio...
    jaja mery avisando que se mudaba y ningun "muchacho" le importo ajaj
    pobre, no debe ser facil crecer sin los papas...
    espero el proximo cap!
    besos

    ResponderEliminar
  3. quiero encuentro chee!!!!!!!!!!
    espero q sea en el proximo cap...
    igual muy bueno eh...
    no quiero Vicochi :(
    pero bueno...es tu novela y vos haces lo que quieras (no te lo tomes muy al pie de la letra)
    besoo

    ResponderEliminar
  4. Jjajajajaja teresa O.O Me matoo esa parteee

    ResponderEliminar
  5. me encanta esta nove cada vez se esta poniendo mas interesante , me intriga mucho saber lo que se trae rochi entre manos y no veo la hora de que se conozcan con pablo

    ResponderEliminar