marzo 29, 2011

Hasta que te Duela - Capítulo 2

Durante la mañana, Aidé entrevistó a cada una de las postulantes, chicas jóvenes de entre 20 y 25 años. Ninguna terminó por convencerla, sino todo lo contario. Creía que si contrataba a una de ellas, sería un error más, y tendría la próxima renuncia en tiempo récord. Aidé las acompañó una por una hacia la puerta, con el mismo mensaje ‘Te vamos a llamar’.
Al despedir a la última, y tras cerrar la puerta, sonó el timbre
Aidé- Ay, qué se olvidaron (se acerca y abre la puerta, encontrándose con una joven) ¿Si? ¿En que la puedo ayudar?
X- Si, disculpe, buen día
Aidé- Buen día.
X- Mire, yo… venía caminando y no pude evitar escuchar a unas chicas que me crucé, quitando el hecho de que iban casi a los gritos, y emmh, supe que necesita una especie de niñera ¿Puede ser?
Aidé- Sí, sí es así
X- Bueno, yo no quiero ser inoportuna ni parecer desubicada, pero me gustaría que me tenga en cuenta
Aidé- Está bien, ¿de qué agencia es?
X- No, no soy de agencia, ni nada. Yo-
Aidé. Nosotros solo tomamos personal por agencia. Buen día
X- (antes de que cierre la puerta) Sí, pero… (Aidé abrió nuevamente, ya con mala cara ante esa insistencia) Disculpe
Aidé- Señorita… tengo mucho por hacer
X- Solo le quiero entregar mi currículo, para que lo vea. Tiene… referencias por  si… no se, quiere comprobar algo… De verdad, puedo serle muy útil
Aidé- (desviando la mirada, volviéndola al CV, lo tomó) Muy bien… No le prometo nada, pero… Vamos a revisarlo
X- (en medio de un suspiro) Gracias (sonriendo amable)
Aidé- (asintiendo) Buen día (cerró la puerta)
X- (a la puerta) Buen día
La joven, de cabello rubio y ojos color miel, tras el cierre de la puerta y esas palabras, exhaló sonriente, satisfecha, como si hubiese logrado algo, como si hubiera dado el primer paso para algo que la haría muy feliz. Y así, feliz, salió por el pequeño portón, y caminó por la vereda con una amplia sonrisa

En la tarde, Stéfano llegó del colegio, y tras él, un par de amigos. Ingresaron e inmediatamente algo llamó la atención de Teresa: habían dado apenas unos pasos dejando huellas de barro en la cerámica recién encerada
Teresa- ¡¡¡Señor!!! Señor Stéfano, ¡pero! ¡Acabo de encerar el piso!
Stéfano- Ahh, Tere, pero no te preocupes… Nosotros vamos arriba, no nos jode que lo hagas de nuevo. (Tomándole el mentón, y guiñándole el ojo) Tranqui, Tere. Está todo bien (comenzó a subir los primeros escalones, seguido por sus compañeros)
Aidé- ¡¡ALTO AHÍ!! (se detuvieron) ¡Ya mismo se sacan esas cosas de los pies!
Stéfano- Pero-
Aidé- ¡SIN peros! ¡Se los sacan!
A la par de mostrar sus caras de agobio y berrinche, se sacaron los botines, y subieron en medias, tras dejar los primeros entre los brazos de Teresa
Teresa- Pe- ¿qué? Ah, claro, ¿no? ¡Todo a la tonta de Teresa!
Aidé- Es su trabajo. Tal vez si dejara de quejarse tanto, le sería más fácil…
Teresa, tras dejar los botines en el lavadero, subió las escaleras y hubiera deseado no haberlo hecho, pues encontró el pasillo con las remeras sudadas y medias sucias, cual alfombra Real, pero más desagradable y mal oliente…
Teresa- (entrando a la habitación de Stéfano) Disculpe, joven, pero
Stéfano- No, no puedo disculparte… Estamos por empezar un partido y no está bueno que vengas a romper… el clima
Teresa- Pero
Stéfano- Ahora… que si querés reivindicarte, podes… no se, traernos… No se, a ver… Eze? Mati?
Ezequiel- Con unos jugos estaría, ¿no?
Stéfano- Perfecto
Teresa- Pero
Stéfano- (rodeándola con un brazo por sobre los hombros, y la llevó hasta la puerta que daba al pasillo) Y para darle un buen cierre al pedido, traenos unos sandwichitos de queso y mortadela, ¿dale? Buenísimo, gracias (sin darle tiempo a responder, le cerró la puerta en la cara, giró, y chocó sus palmas una vez, para luego frotarlas entre sí) Bueno, ¿arrancamos?
Matías- El ganador juega con vos
Stéfano- ¿Eh? No… Bueno, porque hoy estoy bueno, acepto, pero dale… ¡empiecen!

Teresa se dirigió y entró en la cocina, para preparar el pedido de Stéfano y compañía. Hablaba, sí. Pero casi ni se le entendía lo que decía, pues lo hacía por lo bajo, y a rápida velocidad. Allí encontró a Aidé, preparándose una taza de té, pero no le prestó mayor atención, solo se concentró en buscar los embutidos dentro de la heladera, y comenzar a prepararlos.
Tras unos minutos de silencio…
Aidé- (mirándola mientras revolvía) ¿Día de algún santo?
Teresa- ¿Cómo?
Aidé- Digo, como la escucho rezar
Teresa- Ah, disculpe (colocando los jugos sobre la bandeja con los sándwiches)
Aidé- ¿Qué hizo Stéfano?
Teresa- Nada, señora, nada… Le voy a llevar esto, con su permiso
Aidé- No va a llegar el día en que no lo cubra…
Teresa- No, yo solo
Aidé- Está bien, está bien… No le voy a meter presión... Vaya tranquila
Teresa salió de la cocina con la bandeja, hacia la sala principal, encaminándose a las escaleras. Aidé salió tras ella, y en el momento en que Teresa subió a segundo escalón, sonó el timbre…
Teresa- Ay
Aidé- (dirigiéndose a la puerta) Siga su camino, yo atiendo
Teresa- Gracias (continuó subiendo)
Aidé- (abrió, y se encontró con la espalda de una joven) ¿Si?
X- (volteando, sonriendo) Buenas tardes, Aidé
Aidé- Martina, qué gusto… Pasa, querida
Martina- Gracias, permiso
Aidé- (cerrando la puerta) Ya te lo busco, eh… Dame
Matina- No, no está bien, deje. No la quiero interrumpir, yo lo busco… si no le molesta, claro
Aidé- No, por favor, querida. Está arriba, anda tranquila
Martina- Bueno, permiso, eh…
Martina subió las escaleras, e hizo el mismo recorrido que había hecho Teresa, y. con cara de asco indisimulable, caminó esquivando las prendas, aún sin levantar, e ingresó a la habitación de Stéfano
Martina- Ah, ¡ya entiendo todo!
Stéfano- (embobabado en la TV) Sí, mal… ¡¡Hizo cualquiera!!
Teresa- (enderezándose, tras servir los jugos y la comida sobre una mesa ratona, volteó a verla) Ay, señorita, qué vergüenza
Stéfano- A ver… ¡Te podes correr que no me dejas ver, Teresa!
Teresa- (acercándose a Martina, aún parada en la puerta) Lamento que haya encontrado todo tirado
Martina- ¡Ay, Tere, nada que ver! ¡No es tu culpa!
Teresa- En teoría, sí, señorita, es… mi trabajo
Martina- No, a vos te pagan por hacer la limpieza y ordenar. Pero eso que dejó Stéfano en el pasillo, ¡no es tu trabajo! ¡No es un nene al que hay que ir todo el tiempo por atrás! Aparte, ¿lo de los amigos también? Naaa, ¡es totalmente injusto!
Teresa- Pero, señorita…
Martina- Nada, dejalo en mis manos. Vos andá tranquila, dale (Sin darle tiempo a una respuesta, se alejó de ella, y fue decididamente hacia el televisor, apagándolo y cruzándose de brazos frente al mismo)
Los tres- Ehhh!!!!!
Ezequiel- ¡¡Pero qué te pasa, loca!!
Stéfano- ¡Martina!
Martina- ¿¡Qué!?
Matías- (lamentándose, sujetándose la cara entre las manos) Estaba a punto de meter el mejor gol de mi vida, no lo puedo creer… (poniéndose de pie, apuntándola con el dedo) ¡Esto te va a salir muy caro!
Martina- ¡¡No me mueven un PELO tus amenazas tontas!! ¡¡Son una vergüenza!!
Stéfano- (poniéndose de pie) Pará, pará… ¡estaban jugando un partido! ¿Qué tiene eso de malo?
Martina- ¡Vos callate! (A Matías y Ezequiel) ¡Cómo les da la cara para estar en esta casa, habiendo dejado toda la ropa tirada por el pasillo! ¡Es un asco eso!
Matías- No, ¡Ey! ¡La mía tampoco es para tanto! ¡Yo jugué diez minutos!
Martina- ¡Ni que hayas jugado tres! ¡NO me importa! El hecho es que tiren la ropa por ahí
Ezequiel- (parándose, levantó el tono) Y qué te importa a vos, si no es tu… tu
Martina- ¿Mi qué? A ver, ¿¡qué!? ¿Mi casa? Mirá que loco, porque creo que la tuya tampoco, ¿o sí? (Ezequiel enmudeció)
Stéfano- Pará, pará… En todo caso, el que tiene que poner orden acá, soy yo… Y aparte está Teresa para eso…
Martina- ¿Teresa? ¡Pero sos cualquiera! … ¡Los tres! ¡Cero respeto! La mina está acá laburando, y ese es su trabajo, pero no son nenes ustedes. La verdad, me dan vergüenza (sin una palabra más, salió esquivando el brazo de Stéfano queriendo frenarla)
Stéfano- ¡Pará, Martina!
Matías- (estirándose a encender el televisor) Dejala, boludo, que se mate
Ezequiel- ¡Qué se mete! (Llevando el dedo índice a la sien) ¡Está tocada mal!
Stéfano- Voy a hablar con ella (salió de la habitación)
Matías- (dándole un joystick a Ezequiel) Tomá, dale, mirá que (mirando la TV extrañado) ¿Qué pasó?
Ezequiel- Emmh, ahh, uuh, sí… Que Martina apagó la tele, nada más… El juego siguió
Matías- Y terminó… I’m the champion, man!
Stéfano- (asomándose a la puerta) ¡Eh, giles! Háganme la segunda, y levanten la ropa, ¿dale?
Ezequiel- (volteándose a mirarlo a la par de Matías) ¿Eh?
Stéfano- ¡Que levanten la ropa, viejo! ¡Dale! (salió)
Matías- (mirándose con Ezequiel)… ¿Vamos de nuevo?
Ezequiel- Y daaaaaaale.

Stéfano bajó corriendo las escaleras, con intenciones de encontrar a Martina en algún lugar dentro de la casa, y se topó con Aidé
Aidé- ¿Qué le urge tanto?
Stéfano- ¿Dónde está?
Aidé- (pensando sobre quién hablaba) Ehhh… Viene a la noche
Stéfano- ¿En serio? Pero, qué… ¿s-se-se fue?
Aidé- (sin comprender realmente) Sssí, esta mañana salió temprano…
Stéfano- Pero, cómo si… (enarcando una ceja) Yo estoy hablando de Martina, eh
Aidé- Ah, ahh, sí. Se fue recién
Stéfano- (Llevándose ambas manos hacia la nuca) Uhh, no te la puedo… (Exhaló, y bajó los brazos enérgicamente) Bueno, ¿dónde está Amalia?
Aidé- Está en… ¿Amalia? ¿Qué Amalia?
Stéfano- Amalia, Aidé… la que… la que (entrecomillando) me cuida, y me hace los… (corrigiéndose) me… ayuda con lo del colegio, y eso…
Aidé- (pensando) Amalia, Amalia… (Mirándolo fijo) ¡Analía!
Stéfano- Ah, sí… Bueno, casi, es lo mismo… ¿Dónde está?
Aidé- ¡Pero puede ser que no sepas el nombre de UNA de las que te tiene a cargo!
Stéfano- No es mi culpa, ¿qué puedo hacer yo si vienen dos días, y desaparecen?
Aidé- No se, portarte MEJOR tal vez…
Stéfano- Bueeeno, eso es un detalle… Pero vos tampoco te acordaste, ¡eh!
Aidé- ¡Porque tengo mil cosas en la cabeza!
Stéfano-Sí, como digas… ¿Me vas a decir dónde está?
Aidé- ¿Qué se dice?
Stéfano- (revoleando la mirada) Por favor
Aidé- (sonriéndole y tomándolo por las mejillas) ¡Muy bien! Así me gusta, nada más que la próxima, ¡sin esa cara de malo! (Soltándolo) Renunció anoche
Stéfano- Ah… (reaccionando) ¡¿CÓMO!? Pero, ¿¡cómo!?
Aidé- Escribió un telegrama de renuncia, y se fue.
Stéfano- Bueno, pero… no se, ¿no hay otra?
Aidé- Ninguna sirve. Hoy me dejaron un CV para revisar, y estoy esperando a su
Stéfano- (mirándola fijo, señalándola con el dedo) No completes esa frase
Aidé- Stéfano, ya es
Stéfano- Mejor me voy (subió, tras mirarla mal)
Aidé- Pero, Stéfano… (Lo siguió hasta que desapareció por el pasillo, e inmediatamente gritó) ¡¡Ponete una remera al menos!!


{...}

9 comentarios:

  1. Este es re goma. Y así hay varios.
    El de mañana tal vez sea más interesante.
    Lo dejo a su criterio.
    Gracias por leer y comentar :) Un par no dejaron nombre, así que les agradezco igual, no voy a hacer diferencias (? jajaja

    Y no creo que todos los caps sean así largos. Todo depende de mi humor (?
    Beso!!

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  2. aaay me guuusta :D y por mi no hay problema que sean largos los capitulos eh! jajajajaj

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  3. me gusta la nove, pero no exagero si te digo que caad vez entiendo menos. mepa que me saltee alguna introduccion y eso, osea, ¿quien es Martina? jajajja
    esa rubia es Rochi, presiento que la van a contratar XD o quizas no, y a pablo lo conoce de otra forma, yo que se XD
    en el cap anterior, la noticia que se entero en Francia fue de la muerte de sus padres no?
    espero no haber entendido mal XD
    espero que esto lo leas y aunque sea por msn, twitter o flog em contestes =D
    te quiero sist♥

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  4. Hermoso el cap.! Me encanto!♥ Espero mas! Besos

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  5. que poco respetuoso estefano...
    no sabia que hacer, si comentar o no, lei los dos caps recien y me encanta la nove aunque no entienda mucho todavía...
    como con la novela pasada no tube oportunidad de decirtelo, te lo digo ahora, me encanta como escribis...
    Ana

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  6. hoolaa Adrii! por Dios, Estefano menos respetuoso, que le cuesta? TOTALMENTE del lado de Martina. Me cae bien ella. Teresa me da mucha pena, me hace a acordar a alguien que conoci en aquella epoca hace tantos años)?? weee que le pasaba?! jaja no posta me acuerdo a alguien, a mi tia atras de mis primos y yo corriendo todos llenos de barro, y ella por atras "noooooooooo", y nosotros sin darle pelota... jajajaja eramos malos.
    En fin, a mi si me gusto mucho el capitulo! Quiero mas capitulos, realmente me re gustan. ESPERO que la acepten a la rubia para trabajar, ya que conociendote, es muy posible que la contraten, o no.
    Un beso grande Adri, te quiere: CEEEECII.

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  7. me encanta la nove , tiene muy buena pinta estoy segura que la que dejo el curriculum es rochi y por lo visto se trae algo entre manos pero vamos a ver que pasa en el otro cap
    besos giu

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  8. Sos una idola, leia tu otra novela 'Somos uno' y me encanto :') Sos la mejor escritora del mundo sabelo

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