marzo 04, 2012

'Hasta que te duela' - Capítulo 44

Rocío se levantó alrededor de las diez de la mañana, aún con el sueño sin satisfacer. Se duchó rápido y tras vestirse, bajó para picar algo. Entró en la cocina y encontró a Francisco picando hortalizas de distintos colores que no vienen al caso.
Rocío- ¡Buen día!
Francisco- (volteando a verla) Serán muy buenos, jovencita, si tiene esa sonrisa…
Rocío- (rió) Fran, ¿hay café suave? Para batirlo…
Francisco- Sí, sí… está ahí, en la segunda puerta de la alacena. (Rocío fue a buscarlo) Qué casualidad… Hoy el joven Pablo preguntó lo mismo y tomó un café batido bien espumoso.
Rocío- (mirándolo de repente aún con la mano extendida y el frasco de café en mano) ¿Ah, sí? (Francisco asintió) (dejando el frasco en el lugar) Mejor me tomo unos mates.
Francisco- Pero ¿por qué? Si querés te lo bato.
Rocío- No, no, no te preocupes, vos seguí con tus cosas.
Mientras Rocío preparaba el mate sentada sobre la banqueta al lado de la isla, Aidé ingresó a comentarle algo a Francisco y fue cuando Rocío aclaró su garganta para hacerse notar. Aidé volteó a verla y le sonrió.
Aidé- ¡Buen día, Srita. Iturralde!
Rocío- (molesta) ¡Aidé cuántas veces te tengo que decir que me llamo Rocío!
Aidé- Ay, ¡pero qué carácter! Disculpame, seguís siendo vos, no sé por qué te molesta tanto
Rocío- (exhalando, refregándose la frente) No importa, perdoname… perdoname, me pasé. (Cambiando la actitud) Ahora, vos también te pasaste… ¿Me podés explicar que fue lo de anoche?
Aidé- (Sonrió asintiendo) Ah, sí… ¿Cómo te fue anoche?
Rocío- ¿Vos me estás cargando? ¿Qué fue todo eso que armaste? Porque no me vengas con el verso de que el vestido era de tu ahijada.
Aidé- Sobrina.
Rocío- ¡Lo que sea! A mí no me causó ninguna gracia.
Aidé- Pero no dijiste que no, picarona.
Rocío- ¿Vos pensaste que yo estoy jodiendo? Respondeme por qué lo hiciste.
Aidé- (mirándola extrañada) Porque quería… quería comprobar algo, pero bueno… Igual, te digo, no me arrepiento de haberlo hecho así te enojes.
Rocío- ¿Comprobar, que soy tu ratita de laboratorio o qué? ¿Qué querías comprobar?
Aidé- No, nada de eso… Pero discúlpeme, señorita Rocío, que no volverá a ocurrir que pase un mal momento por mi causa…
Rocío- (intentando interrumpirla) No, Aidé…
Aidé- El joven Stéfano aún no se levanta. Permiso (salió).
Rocío- (atónita) ¡Aidé! (tomándose la cabeza y sacudiéndose el pelo).
Francisco- (mirándola) Rochi… No te preocupes, ya se le va a pasar, debe tener un mal día.
Rocío- No, Fran… Yo soy la tarada que arruino mi día y el de todos (se levantó dirigiéndose a la entrada de la cocina)
Francisco- Pero no tomaste ni un mate, nena, no podés estar sin desayunar.
Rocío- No, olvidate, ni ganas tengo… Después te veo.

Un rato más tarde, sin haber podido lograr que Aidé escuchara sus disculpas, Rocío se dio por vencida, al menos por un rato, y fue a la sala de juegos a despertar a Stéfano y sus pares. Encendió la radio y empezó a sonar música brasilera; aprovechó para bailar a la par que corría las cortinas de esa habitación. Mientras a sus amigos les llevaba un poco más de tiempo, Stéfano se puso de pie de muy malhumor y apagó el equipo de música.
Rocío- (mirándolo de repente) ¡¡Hey, qué mala onda, nene!!
Stéfano- ¡Qué te venís a hacer la amiga acá, vos!
Rocío- Eu, pará un poco, ¿qué te pasa? (acercándose cargosa hacia él) ¿Qué pasó, no vino Martinita y estamos de mal humor?
Stéfano- Qué te importa si vino o no, si a la primera de cambio te vas corriendo atrás de Pablo. (A sus amigos) Vayan arriba, chicos, ahora le digo a la mucama que nos lleve algo.
Rocío- (seria) No le digas ‘la mucama’, tiene nombre. ¿Qué te pasa, Stéfano?
Stéfano- ¿Qué carajo te importa?
Rocío- Eu, pará… No me trates mal, ¿por qué me tratas así?
Stéfano- ¿Querés saber por qué?
Rocío- Obvio, me parece que no me lo merezco…
Stéfano- Ah, no te lo merecés, claro, pobrecita… Si alguien me interesaba que esté presente anoche acá eras vos, pero no estabas… (Comenzando a retroceder) En mi cumpleaños no estabas.
Rocío- No, pará. (Stéfano salió) ¡No puede ser! ¿¡Todo me va a salir mal hoy!?
Rocío salió tras Stéfano, quien subía las escaleras en el momento que Pablo ingresaba a su casa mirando extrañado a su hermano.
Stéfano- ¡Ah, mirá! Llegó tu príncipe, Rochita (sonrió ácido y subió ágil con su peor cara hasta su cuarto)
Pablo- (acercándose, coincidiendo con Rocío al pie de la escalera) ¿Qué dijo?
Rocío- (mirando al primer piso) Nada, déjelo así… (Pablo la miraba fijo sin saber qué decir) (peinándose el pelo hacia atrás; desinteresada) ¿A usted le fue bien hoy?
Pablo- Sí, sí, gracias…
Rocío- Me alegro (volteándose para irse)
Pablo- (tomándola del brazo atrayéndola hacia él) Esperá.
Como la noche anterior, y una vez más de muchas otras, sus miradas se conectaron, y ambos enmudecieron mientras sus respiraciones eran más intensas. Pablo no había soltado su brazo en ningún momento, por el contrario, sujetó el otro brazo con la mano libre.
Pablo- (rompiendo el silencio) Hay algo que te tengo que decir que me persiguió toda la noche y no… (tragó grueso) no puedo más.
Rocío- (con un hilo de voz) Dígame.
Pablo- Es que… ayer, anoche… yo… vos… vos y yo, nosotros, ¿no?
Rocío- ¿Usted y yo qué?
Pablo- Que… había algo como… como…
Casi como rompiendo la impaciencia de Rocío e interrumpiendo el momento, el timbre sonó provocando que Pablo se separe de ella abruptamente, dejándola tiesa, y vaya a abrir la puerta.
Pablo- (algo furioso) ¿Sí?
Unas rosas eran sostenidas por las manos de un muchacho que no era más que el que encargado de entregarlas a domicilio.
-Hola, disculpame, buen día, buenas tardes… Tengo una entrega para Pablo Martínez, necesito que me firmes acá, por favor.
Pablo lo miró extrañado, y mientras Rocío pispiaba desde atrás, él tomó la planilla y firmó al pie de la misma.
Pablo- (entregó la planilla con la birome) Tomá.
-(entregándole las flores) Gracias.
Pablo- ¿Estás seguro que me las mandan a mí?
-No sé si a vos, flaco, pero están a tu nombre… Qué tengas buen día.
Pablo- Gracias… Qué raro.
Pablo volteó totalmente extrañado con las que aparentaban ser tres docenas de rosas azules.
Rocío- Apa, parece que su novia lo quiere endulzar por la escena que le hizo anoche, ¿no?
Pablo- (mirándola enarcó una ceja) No… no creo que sea ella. A ver,  (revisando el armado) ¿esto no tiene tarjeta, nada?
Rocío- No sé, pero qué mal gusto… O sea, las rosas son muy lindas, pero azules se sabe que son como pintadas, artificiales… Ella que es tan fina, me extraña que le haya mandado algo así.
Pablo- (entregándole las flores) A ver, me tenés esto (sacando una tarjeta de un sobre)
Rocío- No, igual, pobre… Le voy a dar la derecha porque son lindas, así sean artificiales, están bonitas… Qué lindo sería recibir rosas.
Pablo- (mirándola fijo) Es su día de suerte.
Rocío- ¿Eh? (sonriendo) ¿Qué pasó, ya no me tutea?
Pablo- No tengo por qué… Parece que anoche la pasó mejor de lo que pensé, ¿no?
Rocío- (tímida, escondiendo una sonrisa) Fue una noche muy linda, y…
Pablo- Se nota… Me hubiera dicho que la aburría… (Rocío negó sin entender) Póngalas en agua, no se le vayan a marchitar.
Rocío- (extrañada) ¿Qué?
Pablo le entregó la tarjeta que acompañaba las rosas y pasó derecho a su despacho, sin volver la vista atrás.
Pablo- (dando un portazo) ¡Qué imbécil… qué imbécil que es! ¿¡Qué tenía que hacer ahí, justo anoche!? (sacándose el saco y tirándolo sobre el sofá) ¡Infeliz!… (caminaba de un lado a otro) Claro, él tiene chamuyo fácil, lo que yo le quería decir, ya se lo habrá dicho él en todos los idiomas, seguro… Seguro… ¿y qué hago yo hablando solo? (exhaló y miró el teléfono)
Rocío, por su parte, no se había quedado parada en el lugar con las rosas y la tarjeta; aunque bastante confundida, subió hasta su cuarto, se sentó sobre la cama dejando las rosas a un lado y abrió el sobre: “Gracias por una de las mejores veladas de mi vida. Ojalá el destino nos vuelva a cruzar, me puedas ‘desaburrir’ y tu nombre ya no sea un misterio… Rodrigo”. Bueno, ahora sí… Rocío entendía absolutamente nada de todo eso. ¿Qué motivo podía llegar a tener ese tipo para mandarle algo, si ella había hecho todo lo posible por no ser amable de más?  Y Pablo… ¡Pablo! ¿Qué le tiene que molestar que le manden rosas? Ella merecía que alguna vez alguien le mande algo. No, pero… Tampoco le había dicho lo que tenía que decirle. ¿Para eso tanta conexión, tanta mirada y cercanía, para que se vaya enojado y encima la deje de tutear? Porque, sí, hay que reconocerlo, fue un cambio que, si bien no la derritió, estuvo cerca… No, pero era muy desubicado ir solo a preguntarle eso.
Rocío- ¡Pero qué tengo que pensar en él yo! Si el “él y yo” no existe, y no va a existir. Yo estoy acá por otra cosa, y… y para eso me voy a quedar. Tsss, ¿Qué me importa él? Amargo… (mordiéndose el labio) Ay, pero anoche se portó tan lindo conmigo… ¿Cuándo podré dejar de hablar sola? Un psicólogo urgente necesito.

Luego de mucho pensar, decidió hacer una buena acción… En realidad, no era lo que se dice “buena”, pero había que hacer algo con esas flores, por lo que decidió buscar a Aidé y regalárselas para que la disculpe. No podría describir con palabras la cara de sorpresa de Aidé cuando Rocío le entregó semejante detalle floral; con algo de recelo lo aceptó, y finalmente, pudo sentirse libre de reír cuando Rocío le explicó de dónde provenían las flores. Habiendo arreglado su situación con Aidé, el siguiente era Stéfano…
Se dirigió al cuarto del mismo, quien se encontraba con todos sus amigos aún, y entró sin golpear antes.

Rocío- ¡Permiso!
Stéfano- (levantándose de la cama, enojado) ¿¡Qué te pasa, loca!? ¡¡Tomatelas!!
Rocío- En un ratito me las tomo, pero antes tengo que hablar muy seriamente con usted, así que… (mirando a sus amigos) les estaría pidiendo encarecidamente que se vayan a la sala de juegos, tienen preparada una picada y todo lo que necesitan para saciar el hambre (les sonrió y el resto se fue)
Stéfano- Yo no tengo nada que hablar con vos (intento pasar por su lado).
Rocío-  No, (tomándolo por los brazos, haciéndolo retroceder) sí… tenemos que hablar.
Stéfano- (mirándola mal, se soltó y se sentó sobre la cama) Hablá rápido, porque quiero estar con mis amigos mientras Pablo no ponga el grito en el cielo y se ortive.
Rocío- No te va a decir nada.
Stéfano- Claro, vas a usar tus técnicas de seducción y todo eso, ¿no?
Rocío- Bueno, (sentándose en un sillón, mirándose las uñas) cuando termines de basurearme y todo eso, me avisás.
Stéfano- No voy a terminar ni aunque te quedes una eternidad, (Rocío levantó la mirada) así que hablá vos.
Rocío- (exhaló) Mirá, Stéfano, no sé qué fue lo que te ofendió tanto… Las cosas se me fueron de las manos, y Aidé es testigo y… y en parte, hasta culpable; es verdad que yo podría haberme negado y no lo hice, pero jamás fue con la intención de lastimarte.
Stéfano- ¿Y por qué fue entonces?
Rocío- ¿Vos de verdad pensás que yo te quería lastimar?
Stéfano- No… no sé, pero no me contestaste por qué te fuiste.
Rocío- ¿Importa?
Stéfano- A mí sí.
Rocío- Yo quiero saber por qué te pusiste tan mal de que yo no esté acá.
Stéfano- (bajando la mirada, jugando con las manos) Es que… hace mucho tiempo que no había alguien en esta casa que se ocupara tanto de mí (mirándola). Quiero decir… o sea, vos te ocupas porque te pagan, pero es como que… como si te importara.
Rocío- Como si, no… Me importas, y no quiero que pienses que tu hermano es más importante que vos; nunca, nunca va a pasar a otro plano que el de ser mi jefe, ¿sí? Lo que pasó anoche fue mi error porque tenía que estar con vos… No va a volver a pasar.
Stéfano- ¿Me lo prometés?
Rocío- (asintiendo) Sí, claro que sí… Te lo prometo.
Stéfano bajó la mirada y la abrazó con fuerzas. Habían compartido el suficiente tiempo como para que Rocío se dé cuenta que los sentimientos de él eran muy frágiles, y que cuando los exponía, era realmente porque así lo sentía. Stéfano guardaba dentro suyo la necesidad de sentirse querido, y una vez que aquello estaba a su alcance, no iba a desaprovecharlo, aunque podría llevarlo a la confusión, hace tiempo no tenía quién le preste la atención que Rocío le prestaba.
El hecho de que no tenga una relación estrecha con Pablo, que le sea prácticamente indiferente; jugaba a favor de Rocío. Stéfano no era su objetivo, mucho menos lo utilizaría como medio ni cómplice, pero lo que le importaba era el hecho de que no sería un obstáculo para lograr exprimir a fondo la vida de Pablo.

En la tarde, pasadas ya de las siete, Pablo continuaba trabajando en su despacho, tenía que analizar en detalle y cuidadosamente un proyecto con una empresa multinacional, que luego sería visto por Victorio y comentado entre ambos, como siempre habían hecho el trabajo. Nadie había entrado a molestar en ningún momento.
Estiró sus brazos hacia arriba y llevó su cabeza hacia la derecha y a la izquierda para relajar su cuello. Se puso de pie y fue hacia la puerta para ver si encontraba a Teresa para que le alcance un café y un par de aspirinas, pero no hubo señales porque lo tuvo que ir él mismo a la cocina a prepararlo.
Encontró, como siempre que él hacía esos trabajos tan duraderos, la cafetera con café listo, preparada por Teresa a pedido de Aidé por si, justamente, no encontraba a alguien a su alcance para pedirlo o para que no pierda demasiado tiempo preparándolo; tomó una taza de la alacena y se lo sirvió para tomarlo amargo, como siempre.
Rocío ingresó en la cocina y antes de que Pablo note su presencia, se debatió entre quedarse o irse.
Rocío- Por fin se lo ve (Pablo la miró) Estuvo todo el día metido ahí.
Pablo- (volviendo su mirada al diario sobre la isla) Muchas cosas que hacer.
Rocío- (acercándose) ¿Le puedo hacer una pregunta?
Pablo- Dígame.
Rocío- Por casualidad, puede ser que sea una sensación mía (Pablo la miró enarcando una ceja) pero… ¿a usted le molestó que… me hayan mandado flores?
Pablo- (continuando su lectura) No tiene por qué, ¿no?
Rocío- No, claro que no.
Rocío se acercó a la mesada y, tras tomar un plato chico, colocó unas galletitas para ponerlas sobre la isla al lado del café de Pablo, quien la miró de reojo sin que ella lo notara.
Pablo- (girándose hacia ella) Ahora, ¿a usted le interesa ese… hombre?
Rocío- (mirándolo asombrada, enfrentándolo) ¿A qué viene  la pregunta?
Pablo- Curiosidad…
Rocío- (asintiendo) Entiendo… Bueno, digamos que feo no es, todo lo contrario (Pablo asintió apenas, serio) pero no, creo que no es mi tipo.
Pablo- ¿Ah, no?
Rocío- No.
Pablo- ¿Y cuál es su tipo?
Rocío- Me parece que son demasiadas preguntas, y… (acercándose un poco más, algo provocativa) todavía usted no me dijo lo que me iba a decir hoy al mediodía.
Pablo- (incómodo) Emmh, sí, es verdad.
Rocío- Entonces, lo escucho.
Pablo- Sí, yo… le iba a decir que… que (sacando el celular de su bolsillo que había comenzado a sonar; atendió exhalando sin alejarse de ella) Viviana, ¿qué pasa? (…) No, no está conmigo (…) (alejándose de Rocío, volteando hacia la isla) ¿Cómo que no fue para ahí? (…) ¿Vos estás segura? ¿No habrá ido y se fue antes de que vos llegues? (…) No, bueno, ¿no intentaste a los celulares? (…) ¡¿En ninguno de los dos?! (…) Bueno, mirá, Vivi, no te preocupes, ¿sí? Yo voy a tratar de ubicarlo, gracias por decirme, por ahí si me hubieras llamado antes (…) Ah, Aidé, sí, le dije que no me pase llamadas, y bueno…. Quedate tranquila, yo me ocupo (colgó).
Rocío- ¿Pasa algo?
Pablo- Sí… quiero decir, no… Permiso.
Salió de la cocina dejando a Rocío con la duda de lo que había pasado y, una vez más, sin decirle nada.
Pablo entró a su despacho y comenzó a llamar a ambos números celulares que Victorio tenía, uno para el trabajo y otro personal, pero como le había dicho su secretaria, lo atendía directamente el contestador, señal de que estaba apagado. Algo parecido pasaba cuando llamaba al número fijo de su departamento, luego de mucho sonar, la voz de Victorio lo atendía: “Te comunicaste con Victorio. Dejame tu mensaje para que pueda devolverte la llamada en cuanto pueda. Gracias”.
Pablo comenzaba a impacientarse. Si se ponía a pensar, durante el día no se habían hablado, cosa bastante rara en ellos porque de alguna manera siempre estaban en contacto. El haberse compenetrado tanto en ese proyecto ahora le pesaba al no poder tener noticias de su amigo.
-¿Hola, María?
María- Sí, Pablo.
-Menos mal que te encuentro… ¿Me pasas con Vico, por favor?
María- Eh, no… no, Victorio no está conmigo.
-¿Cómo que no?
María- No, no está acá.
-¿Y dónde está?
María- No-no sé Pablo.
-¿Cómo no sabés? ¿No sos la novia vos?
María- Emmh, sí, no, emmh, pero… no soy la mamá.
-(Con una mano en la frente, exhalando, al aire) ¿Dónde carajo se metió?
María- ¿Qué pasa, Pablo? No me asustes.
-¿Hoy no estaba con vos?
María- Sí… sí, hasta antes del mediodía estuvimos juntos… Pablo, ¿me podés decir qué pasa?
-Nada, Mery, que… no se presentó en la empresa hoy, y no… no dio señales, a mí no me llamó, tiene los celulares apagados, en la casa no me atiende, no sé qué pudo pasar, me estoy volviendo loco.
María- Pablo, Vico… no soy yo la que tiene que contártelo, pero no creo que no haya ido a trabajar porque sí, nomás.
-María, ¿qué pasó?

Unos pocos minutos luego, Pablo salió del despacho con el saco a medio poner, llamando a Aidé a los gritos camino a la puerta principal.
Aidé- (apareciendo por el pasillo que daba a la cocina, seguida por Rocío) ¿¡Ay, qué pasa!?
Pablo- (volteando) Perdón, perdoname por gritar así, voy a salir, ¿sabés? No sé a qué hora vuelvo.
Aidé- Bueno, querido, no hay problema. ¿Para eso tanto escándalo?
Pablo- Es que… no sé nada de Victorio.
Rocío- ¿Pero le pasó algo?
Aidé- ¡Ay, m’hija! Pero no escuchas que no sabe.
Rocío- Ay.
Aidé- Andá tranquilo, Pablo, ¿querés que te acompañe?
Rocío- O yo puedo ir, si quiere.
Pablo- No, nono, estoy un poco loco, ahora… y no, prefiero ir solo. Gracias igual a las dos.
Aidé- Cuidado cuando manejas.
Pablo- Sí, Aidé, voy a estar bien, solo te llamaba para decirte que me voy y por qué, ¿sí? (en la puerta).
Aidé- Manteneme al tanto.
Pablo- Sí, sí.
Al abrir la puerta, Pablo encontró el rostro que no esperaba parado frente a él con una sonrisa seductora.
Pablo- ¿Qué hacés acá, Rodrigo?
Rodrigo- Hola, ¿cómo estás? Yo, muy bien, gracias, ¿vos?
Pablo- (molesto, odioso) ¿Qué hacés acá?
Rodrigo- (mirando por el costado de Pablo a Rocío) ¿Te parece que hace falta preguntar? (Pablo la miró también) Vine a hablar de negocios.
Pablo- (mirándolo) Lo vamos a tener que dejar para otro momento, porque…
Rodrigo- Te estás yendo, entiendo perfectamente. Pero yo acepto una tacita de café, si no es mucho pedir.
Aidé- (mirando a Pablo) Emmh, no, no, claro que no. Siéntese, ya se lo alcanzo.
Rodrigo- ¿Y? ¿Te vas o no?
Pablo volvió a mirar fijamente a Rocío, con algo parecido a la inseguridad, tragó grueso y luego pasó por lado de Rodrigo para irse hacia el garaje y subirse a su auto.
Rodrigo- (entrando, cerrando la puerta tras él) Bueno… al fin solos, ¿no?
Rocío- ¿Se quiere quedar solo? No hay problema (con la intención de irse)
Rodrigo- (apresurándose a tomarla del brazo y acercarla a él, sonriendo) Nonono, lo último que quiero es que vos te vayas.
Rocío- Le pido, por favor, que me suelte.
Rodrigo- (soltándola) Perdoname, fue muy bruto de mi parte.
Rocío- Un poco.
Rodrigo- (sonrió aún más) ¿Te gustaron las rosas?
Rocío- No, pero gracias igual.
Rodrigo- No tenés filtro, ¿no? Para decir las cosas malas con un poco más de tacto.
Rocío- No, no me sale ser careta. Si me disculpa, tengo muchas cosas que hacer (comenzando a subir las escaleras)
Rodrigo- Pero me quedé por vos.
Rocío- (deteniéndose, volteando) No es mi problema, pero espere el café porque se lo van a traer.
Rodrigo- ¿Es mucho pedir que no me tutees?
Rocío- Sí, mucho. Que tenga buenas tardes.
Subió tras haberlo tratado con tanta frialdad como le fue posible, pensando que fue suficiente como para espantarlo y no vuelva a aparecer por allí; pero por el contrario, había dejado a Rodrigo aún más encantado.
Rocío- (en su cuarto) ¡¡Qué tipo insoportable!! ¡¿Qué tiene que venir a hacer acá?! ¡¡Molesto!! ¡Creído a más no poder! ¡Ashh!

-

Eran ya algo más de las ocho de la noche cuando Pablo llegó al edificio donde Victorio vivía y subió directamente hasta el piso de su departamento. Victorio le había dado una copia de sus llaves hace algunos años, y lo mismo había hecho Pablo con él, cuando sus padres les regalaron aquellos inmuebles. Nunca ninguno había hecho uso del departamento del otro en ninguna circunstancia, es más, en el que Pablo, se supone, tendría que haber vivido mientras estudiaba, no tuvo uso prácticamente.
Pablo ingresó al departamento y encontró el escenario más solitario que hace tiempo no veía, ni vivía en carne propia. Las cortinas estaban cerradas, y todo allí dentro estaba oscuro excepto por la luz tenue de un velador que iluminaba una silueta que parecía ser la de Victorio tirada sobre el sofá. Lo primero que hizo Pablo fue, claramente, encender la luz con el interruptor que se encontraba en la pared al lado de la puerta, y luego acercarse a Victorio de inmediato.
Pablo- ¿¡Victorio, qué hacés!?
La mesita ratona estaba colmada de botellas de cerveza, de medio litro cada una; de ron, vodka; y ya sin más, ahora en una de sus manos, Victorio sostenía una botella de tequila y en la otra el vaso con el que estaba tomando, si es que lo utilizaba, lo más probable es que haya bebido directamente del pico.
Pablo- ¿¡Sos tarado vos, o qué te pasa!? ¡¡Larga eso!! (quitándole lo que tenía en las manos)
Victorio- ¡Shhhhhhhhhhhhhh! ¡No grites, amigo, no grites! Sho hago lo qqque quiero… pero ¿quién so’ vosss?
Pablo- Victorio, a ver, vení.
Lo tomó por la cintura y pasó uno de los brazos de Victorio por sobre sus hombros, por detrás del cuello; y lo levantó para llevarlo hasta el baño.
Pablo- ¡Tenés una baranda a alcohol tremenda, hermano!
Victorio- ¡Vos sos mi amigo, sos! Sssssos, nommm, nomiammigo, vos sos mi herrrrmano… Sos mi hermano, sos, y sho te quiero mucho a vos, ¿sabés? Mucho, mucho, como… como hasta el cielo, así: Ida… y vuelta.
Pablo- Yo te quiero sobrio.
Victorio- No sos mi tío vos, ¿o sí? No le digas nada a mi viejo, tío, porque nnnnno quiero que se entere sho.
Pablo- Mejor, callate (entraron al cuarto de baño).
Victorio- ¡Pero no me grites, tío! (se sentó sobre la tapa del inodoro, tapándose los oídos)
Pablo- Haceme el favor y sacate esa camisa (corrió la mampara para tapar el desagote y abrir la canilla de agua fría).
Victorio- (desabotonándose la camisa) ¿Vos no querras abusar de mí? (Pablo volteó serio) Sho la amo a Mery, entendés, la amo... y no vvvoy a dar… ddarte chances.
Pablo exhaló con las manos a la altura de la cintura y tras negar se acercó a él para quitarle los pantalones, dejándolo solo con el bóxer.
Victorio- ¡¡¡Pero pará!!! ¡¡Podemos ir despacio!!
Pablo- Despacio te va a dar un como alcohólico a vos con todo lo que tomaste. Vení acá…
Lo sujetó una vez más por la cintura y pasando uno de los brazos de Victorio por sobre sus hombros, lo metió en la bañera bajo la ducha, ayudándolo a sentarse a la par de que Victorio había comenzado a quejarse con algunos gritos por lo fría que estaba el agua, que no había dejado de correr. No pasó mucho tiempo para que el pobre comience a temblar de frío.


{...}

45 comentarios:

  1. Siiiiiiiiiii subisteeeeeee!!!! me encantoooo! Pablo celoso, Rochi fria con Rodrigoo( me cae muy mal ese tipo!!) Stefano y Rochi, fue muy tierna esa parteee! =P Me Encantooo! Quiero mass, quiero saber q le paso a Vico!! quiero q Pablo hable cn Rochiii quiero PABLOCHII! =P Subi mas seguido porfa!! Suertt

    ResponderEliminar
  2. AL fin noev jajaja, me encanta!

    ResponderEliminar
  3. al fin!!! jajajaj amo la nove a rodrigo lo odio jejeje y kiero saber q le iba a decir pablo a rochii!! bess!!

    ResponderEliminar
  4. Al fin al fin al fin, bien bien bien, Vico es un pelotudo por emborracharse que lo sepa y quiero que se reencuentre con Mery a ver que pasa y quiero que le explique obviamente ; Pablo se esta enamorando, pablo se esta enamorando (8) soy feliz , esto va avanzando bien bien bien, que gran escritora adri! espero otro cap pronto!

    ResponderEliminar
  5. aa quiero saber que paso con vico
    no me gustA para nada Rodrigo
    y ya quiero que pase algo entre pablo y rocio

    Gracias por avisarme que subiste

    ResponderEliminar
  6. espero que se hayan resuelto todos tus inconvenientes.
    leí pero no puedo comentar porque me estoy yendo a dormir!
    te quiero sist ♥

    ResponderEliminar
  7. haay noo cada vez que nos emocionas con pablochi nos lo quitas de nuevo XD pero que conste que me gusta mas esta parte de la nove a la que no le daba ni la hora y ella super enamorada , quiero mas adri no desaparezcas, espero que estas bien
    besis XD

    ResponderEliminar
  8. para cuando el prox capitulo? lo esperamos!

    ResponderEliminar
  9. hace tiempo que leo esta nove pero no entiendo mucho esto del blog y a veces no se me manda el comentario pero en fin... la leo siempre y LA AMO es una de las pocas noves que me tienen tan enganchada y salto de felicidad cuando veo que subiste un cap :)
    me encanta como esta encaminada la trama, y si Pablochi se esta haciendo esperar pero cuando pase algo groso entre ellos va a ser mas emocionante aun así que lo espero con muchas ansias.
    adoro Vicery tmb son muy tiernos
    la relacion de Rochi y Stefano me parece muy linda, me encantaron en este cap
    ODIO A RODRIGO :/
    espero que subas mas y no te tardes tanto en subir
    Delfi

    ResponderEliminar
  10. holaaa de nuevo jajaaj de no comentarte nunca te dejo dos comentarios hoy, soy Delfi :)
    te queria preguntar si tenias twitter así te sigo y te hincho un poco para que subas :P

    ResponderEliminar
  11. adri!!
    queremos un nuevo capi plisssss
    espero q estés bien!!
    dani :)

    ResponderEliminar
  12. Y PARA CUANDO EL PROXIMO CAPITULO? :(

    ResponderEliminar
  13. QUEREMOSS CAPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPP!!!

    ResponderEliminar
  14. queremos capitulo sisteeeeeeeeeeer! no nos dejes asii, soy ceci

    ResponderEliminar
  15. eeeeyy donde andas queremos capi

    ResponderEliminar
  16. Creo que se acabo la novela :( sin llegar ni siquiera al primer beso

    ResponderEliminar
  17. Quiero capítulo...
    dani

    ResponderEliminar
  18. Ahhh ok :( se acabo la novela

    ResponderEliminar
  19. nooo diganme que no se acaboo
    si esta re buena esta nove
    dale subi por fiss

    ResponderEliminar
  20. adriianaaaaaaaaaaaaa por favor subí me estoy muriendo quiero saber mas desapareces cuando justo comienza lo pablochi?? VOLVEEEEEEEEEEEEEE

    ResponderEliminar
  21. No es por nada pero me parece que no habra mas novela...por lo menos por un tiempo...

    ResponderEliminar
  22. ya es seguro que no hay mas nove? estaria bueno que la chica que la hace avise, así no seguimos esperando algo que no va a llegar :(:(

    ResponderEliminar
  23. Dificil que haya mas novela /:

    ResponderEliminar
  24. que pasa adri???
    tenes alguna dificultad o algo

    ResponderEliminar
  25. y la nove? no va a haber mas?

    ResponderEliminar
  26. que paso con la nove, hace como mes y medio q entro casi todos los dias para ver si subiste... capaz q tuviste algun inconveniente, pero xfa trata de comunicarnos algo, asi no tenemos q andar chusmeando cada dos x tres la pag para ver q onda

    ResponderEliminar
  27. no hay mas nove ? :(

    ResponderEliminar
  28. y la nove???????????????????????

    ResponderEliminar
  29. NO VAS A SUBIR MAS NOVELA ? ESTABA BUENÍSIMA.

    ResponderEliminar
  30. Chicas, no hay mas novela...

    ResponderEliminar
  31. no va a haber mas nove???????????

    ResponderEliminar
  32. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  33. Me gustaría que se pasasen por el blog:
    http://duosonrisas.blogspot.com.es/

    Estamos subiendo una adaptación y una novela:)
    Pasense, besos:)

    ResponderEliminar
  34. Y LA NOVEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE................ Me dejaste re colgada... Se venia la mejor parte! :/

    ResponderEliminar
  35. mmm adriiiiii ke pasho??? la nove la dejaste asi?? estaria bueno ke almenos nos des senas de vida XD XD
    Taby!

    ResponderEliminar
  36. Adri moriste?? jajaja na enserioo subi nove...no la podes dejar asi..!! recuerda: un buen artista jamas deja una obra por la mitad....!!

    ResponderEliminar
  37. por favor avisa si va a seguir la nove o no!!!
    me estoy desesperando!!!!!!!!!!
    espero a que suba.... porfa sube capitulo!!!!!!

    ResponderEliminar
  38. subiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  39. I think this is among the most significant info for me.
    And i'm glad reading your article. But wanna remark on few general things, The site style is ideal, the articles is really excellent : D. Good job, cheers

    Here is my webpage - cellulite treatment reviews

    ResponderEliminar
  40. Ι would like to thank уou for the effortѕ you've put in writing this website. I really hope to view the same high-grade content from you later on as well. In fact, your creative writing abilities has encouraged me to get my own site now ;)

    My homepage back pain

    ResponderEliminar